Los niños y adolescentes de América han perdido más días escolares que los de otra región, subrayó Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) notificó 1,4 millones de casos y 23.300 muertes relacionadas con la COVID-19 en América y el Caribe en la más reciente semana. El continente notificó 20% de aumento de casos nuevos, acotó Carissa Etienne, directora de la OPS.

Las vacunas para COVID no están aprobadas en la mayoría de los países para niños y adolescentes, pero medidas como distanciamiento social, uso correcto de mascarillas y evitar aglomeraciones deben ser tomadas, precisó Etienne.

También deben ser sometidos a pruebas si presentan síntomas, subrayó. Los países deben hacer todo lo que puedan para reabrir las escuelas, las autoridades nacionales y locales deben decidir cuándo hacerlo y se deben tomar medidas como ventilación adecuada y condiciones sanitarias, enfatizó.

Este es el momento para que los ministerios diseñen políticas integradas que den prioridad a niños y familias, reiteró la vocera.

Etienne recordó que los niños pueden tener la forma grave de la enfermedad, especialmente si están asociados factores de riesgo como la obesidad o diabetes.

El año pasado se registraron más de 1,5 millones de casos en niños y adolescentes. En lo que va de 2021 han llegado a 1,9 millones.

Niños y jóvenes también se enfrentan a un riesgo importante de enfermedad, señaló. Aparte, están perdiendo sus controles anuales y vacunaciones de rutina. La mitad de los jóvenes ha vivido situaciones de mayor estrés, pero los servicios de salud mental y apoyo siguen fuera del alcance de muchos.

Los niños y adolescentes de América han perdido más días escolares que los de otra región, y las clases a distancia no pueden reemplazar la asistencia a los planteles, que son espacios de socialización e, incluso, para la alimentación, recordó Etienne. Los expertos advierten que la pandemia ha desencadenado la peor crisis educativa de la región.