El presidente argentino, Alberto Fernández, dijo este viernes que el país “debe resolver” la deuda de unos 45.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), mediante un acuerdo con el organismo que permita refinanciar los vencimientos

“El Gobierno Nacional está discutiendo con el FMI cómo se paga esa deuda, necesitamos que las tasas que se aplican se reduzcan, ganar tiempo y extender al máximo los tiempos de cumplimiento de esa deuda”, afirmó el presidente Alberto Fernández durante su participación en la versión 57 del Coloquio de del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), este viernes.

Y agregó: “Nuestra decisión de encontrar un rápido acuerdo con el FMI es absoluta, vamos a seguir discutiendo hasta que estemos seguros de tener los recursos necesarios para poner de pie a la economía argentina”, concluyó.

El crédito fue contraído en 2018 por alrededor de 57.000 millones de dólares, durante la presidencia de Mauricio Macri (2015-2019), de los cuales, se desembolsaron 44.200 millones de dólares con la modalidad de “stand by” o derecho de giro; cuyo plazo de pago al FMI no podía superar los tres años.

Según Fernández, que llegó al poder en diciembre de 2019, ese préstamo sería equivalente al “11 % del Producto Bruto Interno (PBI) de ese entonces, en un marco de fuga de divisas que contradijo los mismos estatutos de crédito internacional”.

“En 2022 y 2023 Argentina está obligada a pagar en cada año más de 19 mil millones de dólares en concepto de capital de intereses”, dijo el jefe de Estado.

En este sentido, aseveró que el país debe resolver el problema de la deuda haciendo que sea sostenible.

“Es decir, que no nos condene a la postergación de Argentina, debemos crecer, acumular reservas y empezar a cumplir”, indicó.

Reunión con Georgieva

El ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, se reunió el martes pasado en Washington, Estados Unidos, con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en donde el objetivo estuvo puesto en renegociar el programa “stand-by”.

Por su parte, la directora del FMI había afirmado tras el encuentro la necesidad de negociar “un acuerdo útil y creíble” con el país.

Si bien, Georgieva evitó dar precisiones, el Gobierno de Alberto Fernández pretende alcanzar un acuerdo de facilidades extendidas con menores tasas de interés y un plazo de pago a 10 años.

En septiembre pasado, Argentina —que todavía afronta desequilibrios macroeconómicos y la falta de acceso a la financiación en mercados internacionales— canceló el primer pago previsto en el acuerdo, por 1.880 millones de dólares.