El internacionalista Kenneth Ramírez sostiene que el discurso cambiante de Petro dejó “incertidumbre en el ambiente que también se traduce en la relación bilateral. ¿Quién es Petro realmente?

La victoria presidencial de la izquierda en Colombia supone que el país neogranadino y Venezuela harán un cambio sustancial en cuanto a las relaciones binacionales. Tanto Rodolfo Hernández (Liga de Gobernantes Anticorrupción) como Gustavo Petro (Pacto Histórico) ofrecieron normalizar las relaciones Bogotá-Caracas si llegaban a la presidencia.

En ese sentido, Kenneth Ramírez, presidente del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (COVRI), sostiene que las relaciones entre Venezuela y Colombia, con la llegada de Petro, se pueden ver en dos escenarios.

El primero sería que Petro planteé ir a una relación pragmática con Nicolás Maduro “que busca cumplir esos puntos que señaló (en su campaña electoral) como es la de restablecer la comunicación con Caracas, gestionar la frontera, recuperar el comercio, que es muy importante para la zona fronteriza” y en donde se esmeró para conseguir votos a favor de su causa.

Ramírez sostiene que a partir de allí Petro “podría impulsar, desde una izquierda democrática como la de Boric (Chile) o Fernández (Argentina), esas negociaciones en Venezuela que lleven a una salida pacífica y democrática, que sería un escenario pragmático y abonaría a la probabilidad que se produjera este tipo de salida”, pues esta supuesta solución pacífica del conflicto político-social venezolano “redunda en una situación favorable para Colombia”.

¿Izquierda democrática o qué?

Además, el internacionalista afirma que este escenario sería el más positivo para los venezolanos.

El segundo escenario planteado por Ramírez y que considera más negativo es sobre el acercamiento ideológico por parte de Petro a la administración de Maduro.

“Este escenario lo considero más negativo porque básicamente es convivir con el régimen de Nicolás Maduro, restablecer las relaciones diplomáticas, consulares, pero que básicamente es de sintonía ideológica y de profundizaciones de las relaciones políticas y al final implicaría hacerse de la vista gorda de lo que sucede en Venezuela”.

Este posible panorama también preocupa a Ramírez, pues advierte que se puede revertir una mayor influencia del eje ALBA-TCP. “Este no solo sería un escenario negativo para los venezolanos, sino también para Colombia”.

Reconoce que el discurso cambiante de Petro dejó “incertidumbre en el ambiente que también se traduce en la relación bilateral. ¿Quién es Petro realmente?”.

El presidente de COVRI se pregunta si el dirigente que llegó a la Casa de Nariño es un líder de izquierda democrática o un dirigente que al final asumió la moderación en su campaña para cuando tome el poder hacer un giro más radical.

En veremos

El internacionalista reitera que Petro puede ejercer una izquierda democrática e impulsar la salida de Nicolás Maduro a través del diálogo y no bajo presión como lo trató de hacer Iván Duque. “Todo va a depender de quién es Petro. Si Petro es un Boric o si Petro va a asumir una línea más de izquierda autoritaria y se va a alinear o se acercará al eje de La Habana y tendrá esa mayor tolerancia hacia todas las violaciones de los DDHH que se practican en Venezuela”.

“Evidentemente con la llegada de Petro al poder significa un vuelco en las relaciones entre Colombia y Venezuela. Con Iván Duque había una alianza entre Colombia y Estados Unidos para propiciar una política de presión en la era de Donald Trump y luego con la llegada Joe Biden mantener esa presión de cara a una negociación para buscar un cambio político en Venezuela”, asevera el entrevistado.

Dice que Petro ha señalado que esto va a cambiar y reinstitucionalizará las relaciones diplomáticas y consulares entre ambas naciones por el bien de los pueblos y las comunicaciones entre vecinos.

“Petro en la campaña llegó a señalar que los países de la Unión Europea y la OTAN mantienen sus relaciones diplomáticas con Rusia a pesar de la guerra de Ucrania; por ello considera que es aún más necesario que se restablezcan los canales diplomáticos entre Bogotá y Caracas. Con ese tema, es claro que Petro quiere mantener buenas relaciones con Venezuela, pues son vecinos”

Detalla que el nuevo Presidente de Colombia ha dado el argumento de realizar una gestión ordenada de la crisis migratoria, fortalecer los derechos humanos en la frontera de más de dos kilómetros que comparten ambas naciones. En esta frontera “hay grupos criminales que se dedican al contrabando, al tráfico de personas y la actividad de algunos grupos guerrilleros desmovilizados”.

Ramírez explica que en el discurso electoral Gustavo Petro asomó la posibilidad de fortalecer el comercio o la exportación de Colombia hacia Venezuela tomando como base la crisis económica que hay en el territorio venezolano.

El 7 de agosto es la fecha prevista para que el nuevo mandatario de la nación cafetera tome posesión formal del mando en Colombia.

El mandatario electo debe posesionarse ante el Congreso de la República y recitar: “Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”, señala la Constitución colombiana. Hasta entonces el mundo no sabrá cuál va a ser su postura diplomática con Venezuela y parte de los países de la región.