El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó este martes las recientes declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió el posible despliegue del portaviones USS Abraham Lincoln hacia las costas del país caribeño. El canciller denunció que estas acciones forman parte de una escalada de agresiones que calificó como crímenes internacionales, reseñó RT.
La respuesta de Rodríguez surge tras un evento público celebrado el pasado sábado, en el cual Trump afirmó que la embarcación militar podría retomar acciones en la región tras concluir sus labores en Irán. Durante dicho acto, el mandatario estadounidense aseveró que «la tomaremos casi de inmediato» en referencia a la isla, añadiendo que «Cuba tiene problemas».
Denuncia de «guerra económica»
El jefe de la diplomacia cubana cuestionó la postura de la administración estadounidense, señalando que las presiones actuales se suman a una política histórica de hostilidad.
«Lo cínico e hipócrita es que EE.UU. lleva décadas tratando de devastar al país con una guerra económica y este Gobierno lo hace aún con mayor empeño en los últimos meses con dos órdenes ejecutivas genocidas», sostuvo Rodríguez.
En su pronunciamiento, el canciller cubano vinculó las amenazas de intervención militar con las restricciones financieras y energéticas que enfrenta la isla bajo el mandato de Trump. Rodríguez enfatizó que tanto el bloqueo económico como las nuevas disposiciones coercitivas representan violaciones al derecho internacional.
- Rodríguez señaló que el bloqueo económico y el energético son considerados crímenes internacionales.
- Denunció que las nuevas medidas coercitivas extraterritoriales se ejecutan bajo un esquema de agresión.
- Afirmó que la propia amenaza de agresión militar constituye, en sí misma, una falta grave ante la comunidad internacional.
Hasta el momento, el Gobierno cubano mantiene su postura de rechazo ante lo que considera una política de asfixia que se ha intensificado mediante el uso de órdenes ejecutivas y la movilización de activos navales en aguas cercanas al Caribe.





