El presidente de la Red por la Defensa del Trabajo, la Propiedad y la Constitución, Vicente Brito, insistió en la necesidad de que el Gobierno y la Asamblea Nacional lleven a cabo la revisión de una serie de leyes que influyen en la atracción de inversiones y el desarrollo de la economía nacional. La primera legislación a abordar debe ser la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario.
Durante un encuentro con la prensa, precisó que la economía nacional mantiene diversas limitaciones debido a «una serie de leyes que han sido aprobadas, que cuando usted las analiza, evidentemente tenían como objetivo principal regular o afectar el sector privado productivo».
Bajo este orden de ideas, aseveró que «hay que hablarle claro a quienes tienen la responsabilidad en la Asamblea Nacional o en el Ejecutivo de tomar decisiones», asegurando que al eliminar disposiciones que limiten a la propiedad privada y desarrollar espacios que permitan que las empresas se sientan libres para poder invertir, planificar, desarrollar, sin ningún tipo de preocupación que sobre una probable afectación posterior, «eso genera la confianza».
Es por este motivo que la Red por la Defensa del Trabajo, la Propiedad y la Constitución ha insistido en el «requerimiento de que el Gobierno lleve adelante, junto a la Asamblea Nacional, una revisión de todas estas leyes, entre las que se encuentran la Ley de Tierras, las leyes regulatorias en materia que la Propiedad Privada para que genere la confianza y la seguridad jurídica de Venezuela y que esto se convierta en algo fundamental que permita atraer inversiones y que facilite, no solo el desarrollo petrolero y minero, si no el desarrollo una economía productiva, una economía fuerte que es necesaria y complementaria al crecimiento de la actividad de hidrocarburos».
Mencionó que durante años la organización que representa ha observado grupos de inversionistas nacionales e internacionales que insisten en la necesidad de seguridad jurídica, «que no es otra cosa que poner a un lado todas las leyes que de una u otra forma han simplemente afectado a empresas y a propiedades de privados y que luego han causado desmejoras, porque si hubieran tenido éxito se habría visto un aumento de la producción, pero lo que hemos visto con preocupación es que esas empresas y fincas que fueron afectadas por esas políticas, han caído en producción, han sido descuidadas, desmejoradas en su infraestructura y hoy no producen mayor cantidad de lo que alcanzaban, ni si niquiera el 10% de lo que producían cuando estaban en manos privadas», señaló.
Empezar por la Ley de Tierras
Brito hizo especial énfasis en que la revisión inicie a partir de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, considerando que «tenemos prácticamente aproximadamente 6 millones de hectáreas que antes eran privadas, más o menos unas 15.000 fincas, hatos y haciendas, que fueron tomadas mediante estas leyes, inclusive muchas de ellas tierras urbanas que fueron afectadas, como tierras rurales que de una u otra forma han creado limitaciones en el desarrollo del urbanismo complementario».
Añadió que esto forma «parte importante de que esas más de 30 o 40 disposiciones de leyes que establecen de cierta forma limitaciones o afectaciones de la actividad privada, sobre todo de la propiedad privada, que es un factor fundamental en el crecimiento económico del país y en cualquier otro país del mundo».
Mejorar el empleo
Asimismo, en lo que respecta a la mejora de las condiciones del empleo, apuntó que «en la medida en que la economía se desarrolla y las empresas crecen, podemos generar más empleos», destacando que al analizar la empresa privada venezolana, actualmente sigue generado alrededor de 3.8 a 4 millones de puestos de trabajo.
Al revisar el tema salarial, indicó que «es la empresa privada la que está pagando mejor».
El presidente de la Red por la Defensa del Trabajo, la Propiedad y la Constitución, estima que «con la actividad petrolera creciente vamos a tener un grupo de grandes empresas que van a generar inversiones con salarios que están a nivel internacional».
No obstante, precisó que también es importante «buscar que todos nuestros trabajadores y nuestros empleados puedan tener salarios dignos y que les faciliten su capacidad de consumo, y ¿cómo lo hacemos? Haciendo crecer las empresas, produciendo y teniendo productividad, que es lo que en este momento esto se necesita», concluyó.





