El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó el inicio de operaciones de combate en territorio haitiano con el objetivo de rescatar a cuatro ciudadanos salvadoreños retenidos por grupos criminales. De acuerdo con lo informado por el mandatario, las víctimas no realizaban labores de enfrentamiento armado en la zona, sino tareas de apoyo técnico y logístico.
Bukele precisó la función del personal desplegado en la isla al señalar que los hombres que secuestraron no son combatientes, sino técnicos aeronáuticos que forman parte de la misión en Haití, integrada exclusivamente por pilotos y personal técnico, cuya labor principal es realizar evacuaciones médicas y salvar vidas, no combatir. El gobernante explicó además las circunstancias en las que se produjo el hecho, detallando que fueron cobardemente secuestrados cuando regresaban de comprar alimentos en un supermercado local.
Ante este escenario, el Ejecutivo salvadoreño autorizó el despliegue de acciones militares directas en el país caribeño. Al respecto, Bukele argumentó que por esa razón, este día iniciaron operaciones de combate para rescatarlos, puntualizando que el objetivo es uno solo, traer a los cuatro compatriotas de regreso, sanos y salvos.
Advertencia sobre el uso de la fuerza
El presidente dirigió un mensaje directo a los responsables de la retención, enfatizando que la intensidad de las acciones militares se incrementará si los rehenes sufren algún daño. En sus palabras, pidió que entiendan algo, argumentando que el ataque de hoy no es nada comparado con lo que vendrá si no entregan a los cuatro con vida.
Para dar peso a la advertencia, el mandatario hizo referencia a los resultados de su política de seguridad interna contra los grupos delictivos. Bukele exhortó a los captores a no confundir las palabras con una amenaza vacía, recordando que ya acabaron con las pandillas en El Salvador y pueden acabar con ellos también.
En la parte final de su pronunciamiento, el jefe de Estado salvadoreño ofreció una vía de resolución al conflicto condicionada a la entrega inmediata de los retenidos. Bukele afirmó que todavía están a tiempo de evitarlo y concluyó que si entregan a los cuatro compatriotas, sanos y salvos, todo volverá a ser como antes del secuestro, dejando claro que la decisión está en sus manos.





