El candidato presidencial del Partido Liberal en Brasil, Flávio Bolsonaro, oficializó su propuesta de impulsar una profunda reforma a la Constitución Nacional en caso de imponerse en la segunda vuelta electoral pautada para el próximo 25 de octubre frente al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Apoyado en el sensible incremento de escaños que su fuerza política alcanzó en las dos cámaras del Congreso durante la primera vuelta de las elecciones, el legislador perfila la reestructuración de la Carta Magna como el eje articulador de su eventual programa de gobierno a partir de 2027.
Durante sus recientes intervenciones públicas y encuentros con la prensa, el aspirante de la derecha parlamentaria enfatizó que la reconfiguración del panorama legislativo brindará las bases políticas para emprender transformaciones de gran calado institucional. El proyecto del dirigente no solo plantea modificaciones en el equilibrio de poderes, sino que abarca además áreas de seguridad ciudadana, materia impositiva y la normativa sobre la permanencia de los jefes de Estado en el ejercicio del cargo.
Restricción al Poder Judicial y fin de la reelección presidencial
Entre las iniciativas planteadas por el candidato destaca la reestructuración del Poder Judicial y la instauración de mayores mecanismos de control sobre las atribuciones del Tribunal Supremo Federal. De acuerdo con las declaraciones vertidas por el propio postulante a medios de comunicación tras los comicios, la intención detrás de estos ajustes institucionales apunta a atenuar la tensión entre los poderes públicos. “Lo que quiero es promover la paz, la seguridad jurídica y que Brasil vuelva a la normalidad”, afirmó el senador brasileño al argumentar la urgencia de estas enmiendas.
De manera paralela, la plataforma presentada contempla la eliminación definitiva de la reelección presidencial en el ordenamiento jurídico de la nación sudamericana, una decisión orientada a dar garantías de alternancia institucional a los sectores moderados del espectro político. Al referirse al funcionamiento del sistema democrático y a la necesidad de renovar los marcos normativos, el candidato cuestionó el estado actual de las instituciones: “¿Crees que Brasil es una democracia plena? No. Hay que respetar la política; existen varias propuestas de reforma constitucional que son posibles”.
Asimismo, el plan legislativo promovido por el sector bolsonarista incluye el impulso a una Propuesta de Enmienda Constitucional dedicada a la reducción de la edad de responsabilidad penal en el país, medida que pretende modificar el artículo 228 del texto fundamental. Respecto a este punto, el legislador argumentó de forma tajante su postura en favor del endurecimiento de las normas penales: “Llevo tiempo abogando por reducir la edad de responsabilidad penal; esto debe hacerse mediante una enmienda constitucional”.
Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva rechazó de manera firme los planteamientos institucionales presentados por su contrincante y llamó a las fuerzas políticas y sociales a movilizarse en las calles para defender los logros alcanzados durante su gestión. Frente al avance de la agenda legislativa de la derecha, el mandatario advirtió sobre las consecuencias del proyecto opositor de cara al balotaje y subrayó que “no podemos permitir que el retroceso vuelva a este país”.





