El presidente de Brasil se rodeó este sábado de aliados y seguidores durante el desfile militar por el día de la independencia en Brasilia, donde parte del público lo recibió al grito de “mito”. Afirmó que la libertad ha sido amenazada tantas veces por brasileños cuyo propósito es llegar al poder para tener más poder.

En su primera celebración de esta fecha patria como mandatario, el ex capitán del Ejército exaltó el espíritu nacionalista, mostrándose junto a empresarios, líderes religiosos y figuras aliadas, en medio de una erosión de su popularidad interna y roces con la comunidad internacional por la crisis de los incendios en la Amazonía.

“De nada vale la independencia si no tenemos libertad, tantas veces amenazada por brasileños que no tienen otro propósito que el poder por el poder”, refirió a la TV oficial antes del inicio de las conmemoraciones.

“Brasil es nuestro, es verde y amarillo”, añadió, aludiendo a los colores de la bandera, que en los últimos años han sido utilizados por grupos de derecha en sus manifestaciones callejeras.

El presidente había llamado a la población a acudir vestidos con esos colores en defensa de la “soberanía” de Brasil sobre su región amazónica. Aunque muchos de los 20.000 espectadores fueron de verde y amarillo, otros vestían colores variados.

Repitiendo un ritual de su investidura, Bolsonaro desfiló por la Explanada de los Ministerios en el descapotable de época de la Presidencia junto a su hijo Carlos Bolsonaro, en el asiento trasero.

En medio del desfile -del que participaron unos 3.000 integrantes de las Fuerzas Armadas-, Bolsonaro rompió el protocolo y bajó de la tribuna de honra junto a algunos de sus ministros para saludar de cerca a la platea.

De vuelta a la tribuna, Bolsonaro asistió el resto del desfile junto a su familia y personalidades como el pastor evangélico Edir Macedo (fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios y dueño de la TV Record), y el popular conductor y dueño de la TV SBT Silvio Santos.

Con información de AFP