El embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, denunció este miércoles que la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad contra los ataques de Irán a países de Oriente Medio, que ignora los bombardeos de Estados Unidos e Israel, constituye una «injusticia flagrante» contra su país que «envalentona a los agresores a cometer más crímenes».
«Esta resolución es una injusticia flagrante contra mi país, la principal víctima de un claro acto de agresión», declaró el iraní ante el Consejo de Seguridad después de que el órgano respaldara ese documento y rechazara otro, presentado por Rusia, que instaba a «todas las partes» a detener los ataques.
El iraní aseguró que el texto aprobado «distorsiona la realidad e ignora deliberadamente las causas profundas de la crisis»: «La consideramos injusta e ilegal, incompatible con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional».
«El propósito de este texto sesgado y con motivaciones políticas, impulsado por el régimen israelí y los Estados Unidos, es claro: invertir las reglas y la posición de víctimas y agresores. Recompensa a los regímenes de los Estados Unidos e Israel, que han violado la Carta de las Naciones Unidas y cometido actos de agresión», dijo.
El representante alertó que «establece impunidad» a la vez que envía un mensaje «erróneo» a la comunidad internacional que «envalentona a los agresores a cometer más crímenes».
«Este es un día triste y vergonzoso para el Consejo de Seguridad y para la comunidad internacional. La adopción de hoy supone un grave revés para la credibilidad del Consejo y deja una mancha imborrable en su historial», afirmó el embajador.
El iraní señaló que la defensa de los principios del derecho internacional que hacen los países europeos que respaldaron la iniciativa no es más que «palabras vacías y retórica hueca».
«Estos miembros carecieron incluso del mínimo valor para reconocer a los autores de la agresión, Israel y Estados Unidos, mientras se referían a la violación de la Carta y del derecho internacional y hablaban de la paz y la seguridad internacionales», apuntó. «Para ellos, el respeto de la Carta y del derecho internacional es selectivo y está subordinado a la agenda política».






