El 8 de enero del 2020 fue derribado “por error” un avión comercial de Ukraine International Airlines por un misil de la Guardia Revolucionaria iraní

El Grupo Internacional de Coordinación y Respuesta para las familias de las víctimas del vuelo 752, integrado por Canadá, Ucrania, Suecia y Reino Unido ha exigido a Irán que inicie negociaciones formales para el pago de compensaciones a las familias de las víctimas.

Unas 176 personas, entre ocupantes y miembros de la tripulación, viajaban desde Teherán hasta Kiev, capital de Ucrania, cuando un misil antiaéreo disparado por las fuerzas armadas iraníes lo derribó pocos minutos después del despegue. El 7 de junio del 2020 Irán confirmó que el accidente se debió a “un error humano” en la alineación de una de las unidades del sistema de defensa aérea.

Entre los pasajeros fallecidos había 82 iraníes, 63 canadienses, 11 ucranianos, 10 suecos, cuatro afganos, tres alemanes y tres británicos.

Refiriéndose al trágico suceso, el Grupo de Respuesta dijo en un comunicado que las acciones de Teherán representan la violación de las leyes internacionales y que “Irán debe cumplir su responsabilidad legal e indemnizar completamente al grupo de Estados”.

Dentro de las demandas de las familias se encuentran el reconocimiento de sus acciones, “el relato completo de los eventos que provocaron el derribo”, una disculpa pública y la entrega de las pertenencias desaparecidas y robadas de las víctimas.

Cuatro de los países integrantes del grupo piden también garantías por parte de las autoridades iraníes de que no volverá a ocurrir nada similar con aviones civiles.

Debido a que gran parte de los pasajeros tenían nacionalidad canadiense, el primer ministro de este país, Justin Trudeau, designó a Ralph Goodale como asesor especial para las investigaciones del caso. Meses después, un tribunal canadiense dictaminó que las acciones de la Guardia Revolucionaria de Irán fueron intencionadas.