Las autoridades iraníes responsabilizaron este viernes a Estados Unidos y sus aliados de la creciente inestabilidad en la región.

En respuesta a las acusaciones de Washington de que Teherán estaba detrás de los ataques del jueves contra dos buques cisterna en el mar de Omán, Irán defendió que estos incidentes no benefician a sus intereses nacionales, pero sí a los de otras partes rivales.

“Que EEUU lanzara inmediatamente acusaciones contra Irán, sin ninguna evidencia objetiva o circunstancial, solo muestra que el equipo B está moviéndose hacia el plan B: sabotear la diplomacia y ocultar su terrorismo económico contra Irán”, aseguró el ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif.

Zarif se refiere al grupo formado por cuatro responsables con una clara política anti-iraní: el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton; el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu; y los príncipes herederos de Arabia Saudí y Abu Dabi, Mohamed bin Salman y Mohamed bin Zayed al Nahyan, respectivamente.

En la misma línea, un comunicado de Exteriores insistió en que culpar a Irán era “lo más fácil” para Estados Unidos y advirtió que “la naturaleza sospechosa de los recientes ataques es preocupante y alarmante”.

Por su parte, el presidente de Irán, Hasan Rohaní, denunció que Estados Unidos ha adoptado en los últimos dos años “un enfoque agresivo” que representa “una seria amenaza para la estabilidad en la región y el mundo”.

Imagen que muestra los daños en el buque japonés Kokuka Courageous ocasionados por minas lapa, según Estados Unidos, en el Golfo de Omán, el jueves 13. Foto EFE

Los ataques tuvieron como blanco dos barcos cisterna con 44 personas a bordo, uno propiedad de un armador noruego y otro japonés, que sufrieron el jueves impactos y explosiones cuando salían del estrecho de Ormuz, a unas 30 millas de la costa de Irán.

Captura de vídeo que muestra a una patrulla naval de la Guardia Revolucionaria Islámica acercándose al buque japonés después de las explosiones. Foto EFE.

La tripulación de uno de los barcos fue rescatada por un buque iraní y, la del otro, por la V Flota de Estados Unidos, con base en Baréin.