El 23 de mayo, el comunicador minskeño, Roman Protasevich, férreo opositor del mandatario de Bielorrusia Aleksándr Lukashenko, fue detenido mientras viajaba de Grecia a Lituania en un vuelo comercial

El pasado domingo, el régimen de Lukashenko obligó a un avión de Ryanair, aerolínea irlandesa, a realizar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Minsk para arrestar al periodista y disidente Román Protasevich.

Desde que tenía 16 años, el también bloguero comenzó a hacer activismo político en contra del presidente de su país, a quien señala de dictador. Por este motivo las autoridades de Minsk lo acusa de actividades terroristas y de organizar desórdenes masivos.

Tras huir de Bielorrusia en 2019, Protasevich se encontraba exiliado en Lituania. Para privarlo de su libertad, el Gobierno bielorruso obligó a aterrizar al vuelo de Ryanair con una aeronave de caza.

Esta situación ha generado controversia en la comunidad internacional. En primer lugar, la Unión Europea (UE) acordó este lunes cerrar el espacio aéreo con Bielorrusia y exigió la “liberación inmediata” del periodista.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, declaró que “esto es una amenaza para la seguridad internacional y para la aviación civil” por lo que la UE adoptará una “reacción firme”. En este sentido, pidió a las aerolíneas europeas “evitar” sobrevolar Bielorrusia.

La maniobra policial ha sido calificada como un abuso de poder que puso en riesgo a civiles. “Se ha utilizado el control del espacio aéreo para hacer un secuestro de Estado”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Por su parte, Ryanair calificó este como un “acto de piratería de la aviación”. Con el acuerdo de la mayoría de los miembros de la organización internacional, se decidió ejecutar una serie de sanciones contra la nación acusada.

Hasta el momento la lista de sanciones contra Bielorrusia incluye a 88 países y 77 entidades. Además, presidente Lukashenko y a su hijo y asesor Viktor Lukashenko tienen prohibido entrar el territorio comunitario y se les han congelado todos sus bienes y activos en la UE.

Von der Leyen, de la Comisión Europea, señaló que Bruselas ha “congelado” 3.000 millones de euros a Bielorrusia “hasta que sea democrático”, reporta EFE.

En la misma línea, la UE pidió a la Organización Internacional de la Aviación Civil (ICAO) que inicie una investigación urgente de este vuelo que que nunca pudo llegar a Vilna, su destino final. La organización tiene pautado reunirse este próximo jueves.