Boris Johnson presentó en el Parlamento el proyecto de ley del Mercado Interno, pensado para regular el comercio dentro de las cuatro naciones del Reino Unido -Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte- una vez que termine el actual período de transición con la Unión Europea (UE)

El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, dejó atónitos a políticos y expertos legales con su controvertido proyecto de ley que revisa sus compromisos del Brexit y reabre el espinoso asunto de la frontera entre las dos Irlandas, en violación del derecho internacional.

Johnson presentó en el Parlamento el proyecto de ley del Mercado Interno, pensado para regular el comercio dentro de las cuatro naciones del Reino Unido -Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte- una vez que termine el actual periodo de transición con la Unión Europea (UE), el próximo 31 de diciembre.

Ese texto legislativo fue introducido mientras Londres y Bruselas negocian un acuerdo comercial, que debería regir la futura relación bilateral después del 31 de diciembre, pero sin avances y el tiempo que queda es poco, dado que Johnson afirmó que no pedirá una extensión del periodo de transición.

El Reino Unido salió del bloque comunitario el pasado 31 de enero, tras alcanzarse el acuerdo del Brexit.

Además de regular el comercio interno, la pieza legislativa, si es aprobada por el Parlamento, puede tirar por los aires el mecanismo acordado entre Londres y Bruselas para evitar una frontera física entre la República de Irlanda -en la UE- e Irlanda del Norte, a fin de no perjudicar el delicado proceso de paz en esa provincia.

Ese mecanismo está contenido en un protocolo del Acuerdo de Retirada (Brexit) y establece que la provincia británica quede en el mercado único europeo para bienes junto con la República de Irlanda, en caso de que la UE y Londres no lleguen a un acuerdo comercial.