La Fiscalía colombiana en la ciudad de Ocaña (Norte de Santander) informó a través de Twitter que los agresores lanzaron cuatro artefactos desde un lote baldío y que las explosiones afectaron estacionamientos y oficinas del ente

Un grupo de presuntos guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia atacó este lunes 8 de julio con granadas la sede de la Fiscalía colombiana en la ciudad de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela.

El ataque tuvo lugar alrededor de las 3 de la madrugada (hora local) y las autoridades encontraron una bandera del ELN a escasos metros de la explosión, que no provocó ningún herido pero sí daños materiales, informó el ente acusador en su cuenta de Twitter.

El comandante de la Policía en Norte de Santander, coronel Fabián Ospina Gutiérrez, aseguró en declaraciones a la prensa que se encuentran trabajando para “dar captura a los individuos que lanzaron los artefactos explosivos“.

La guerrilla del ELN aumentó sus ataques contra la Fuerza Pública la semana pasada con motivo del 55 aniversario de su fundación y publicó un polémico video en el que utilizó a niños con fines propagandísticos.

El pasado 4 de julio, un francotirador de esta guerrilla asesinó al teniente César Salamanca Saavedra en la convulsa región del Catatumbo, en el mismo departamento de Norte de Santander.

Según un comunicado del comando colombiano de la Fuerza de Despliegue Rápido No 3, Salamanca fue asesinado por guerrilleros del ELN que atacaron a la tropa que patrullaba en el municipio de Teorama.

En el Catatumbo hacen presencia el ELN, disidencias de las FARC y un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL), considerado por el Gobierno como una banda de narcotraficantes.

El Gobierno colombiano y el ELN comenzaron negociaciones de paz en febrero de 2017 en Quito y en mayo del año pasado fueron trasladadas a La Habana, donde la última ronda de diálogos concluyó, el 3 de agosto, sin resultados tangibles; cuatro días antes de la toma de posesión de Iván Duque como presidente del país neogranadino.

Los diálogos están en un punto muerto desde el atentado con carro bomba que se atribuyó al ELN el pasado 17 de enero contra una Escuela de Oficiales de la Policía en Bogotá, que dejó 22 cadetes muertos y 66 heridos.