Felipe VI fue abucheado durante el acto de investidura del nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro. Cuando el presidente colombiano leía la lista de personalidades invitadas y le tocó al turno al monarca, el público ha regañado energéticamente al Borbón, reaccionó cara de circunstancias este pasado domingo.

Su expresión facial puso de manifiesto su malestar ante una situación que se podía esperar, ya que Petro es de izquierda, de hecho es el primer presidente de izquierda que gobernará el país latinoamericano, y que encabeza la ideología del revolucionario Simón Bolívar, que lideró el levantamiento de muchas regiones sudamericanas desembocando en su independencia, a lo cual fue llamado El Libertador.

El nuevo jefe del ejecutivo colombiano, además, tiene un pasado muy vinculado a la extrema izquierda. Fue guerrillero del Movimiento 19 de Abril (M-19), o también conocido como “Eme”. Una organización que reivindicaba las ideas de Bolívar y, por lo tanto, la negación casi total del poder de España sobre Colombia. El M-19 protagonizó ataques como el robo de la espada de Bolívar, en el año 1974, o también el asalto del Palacio de la Justicia, unos hechos que acabaron con la muerte de 101 personas y 11 magistrados, casi la mitad de los integrantes del tribunal supremo colombiano.

El Rey Borbón, por lo tanto, no estaba cómodo en una cita que todos los ímputs politico históricos no eran demasiado hospitalarios hacia su presencia, que responde a protocolos imperialistas. La situación resultó tan molesta para Felipe VI que ha hecho estallar la polémica a las redes sociales con un gesto muy feo hacia los países latinoamericanos y excolonias españolas. 

El monarca no quiso levantase al paso de la urna que transportaba la espada del revolucionario Bolívar hacia el nuevo presidente colombiano. Todos los mandatarios se pusieron de pie, menos Felipe VI, que permaneció sentado con una mirada fría, sin aplaudir ni mostrar entusiasmo.