El presidente electo Joe Biden debe dejar que la justicia estadounidense siga su curso respecto a Donald Trump, exhortó este miércoles la oenegé Human Rights Watch (HRW), para la cual cualquier intento del nuevo mandatario de pasar página para unificar al país sería “un error enorme”.

“Biden debe permitir a los fiscales profesionales avanzar y presentar ante la justicia los delitos que hayan sido cometidos”, destacó este miércoles Kenneth Roth, director general de esta oenegé internacional de derechos humanos, en entrevista con la AFP, justo antes de presentar su informe anual.

Informe y petición concurren una semana después de que el Capitolio estadounidense, sede del Parlamento federal, fuera invadido por partidarios de Trump tras un violento discurso del presidente saliente. Irrupción que conmocionó al mundo entero y provocó cinco muertos.

La oposición demócrata ha comenzado otro procedimiento de ‘impeachment’ contra Trump. Roth, por su parte, insta a la administración del presidente electo Biden, que inaugura su mandato el 20 de enero, a que permita a los fiscales independientes procesar a Trump por otras posibles infracciones a la ley.

“Hemos visto a Trump presto a pisotear a la democracia de diferentes maneras” durante toda su presidencia, indicó durante la entrevista en su domicilio en Ginebra. 

“El 6 de enero se llegó al apogeo natural de una tendencia que efectivamente ha durado cuatro años (…). Es crucial que Estados Unidos se ponga de pie y diga: esta conducta despreciable es totalmente inaceptable”. 

Para Roth, lo fundamental es demostrar que el presidente “no está por encima de las leyes”.

Insiste en que una vez que Joe Biden ocupe la Casa Blanca, evite a toda costa “repetir el error cometido por (el ex presidente Barack) Obama de querer mirar hacia el futuro e ignorar el pasado”.

Obama renunció a enjuiciar a su antecesor George W. Bush, cuyo gobierno legalizó la tortura argumentando la lucha contra el terrorismo, consecuencia de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

“Obama hablaba de la necesidad de pasar por alto los excesos de tortura de Bush” para preservar su programa legislativo, afirma Roth, y añade que “siempre existe una justificación para dejar el pasado atrás”. 

Pero en el caso actual “sería un error enorme”, porque “lo que Trump intentó realmente hacer fue aniquilar la idea de que el presidente no está por encima de las leyes”. 

“Se trata de un pilar de la democracia, y un vago discurso sobre la reconciliación nunca podrá reparar los daños” provocados por esta visión de las cosas, insiste Roth. “Debemos reafirmar la preponderancia del Estado de derecho y eso significa permitir que los fiscales profesionales examinen las pruebas para procesar a Trump por aquellos delitos que pudo haber cometido”, sentenció.