Estados Unidos quiere coordinarse con otros países para prevenir que “El Salvador se vuelva otra Venezuela”, porque le preocupa cómo el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, “usa la popularidad para debilitar el sistema democrático” en el país.

Así lo afirmó este viernes Juan González, el principal asesor para Latinoamérica del presidente estadounidense, Joe Biden, en una entrevista telefónica con Efe después de visitar Ecuador y Colombia junto al secretario de Estado, Antony Blinken.

PREGUNTA: En su visita a Ecuador y Colombia, el secretario Blinken y usted han defendido la democracia como modelo para la región, pero muchas organizaciones advierten de que varios Gobiernos de la región están entrando en una deriva autoritaria. Por ejemplo, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se ha definido como “el dictador más cool del mundo”. ¿Hasta qué punto puede Estados Unidos cooperar en temas de migración o de lucha contra la corrupción con líderes así?

RESPUESTA: Nosotros tenemos vínculos con Gobiernos, pero no solo Gobiernos, también con sus pueblos y sectores privados. La comunidad internacional y obviamente los mecanismos que tienen los Estados Unidos, no solo económicos sino diplomáticos también, están todos comprometidos a favor de la democracia. Nosotros hemos visto esa película antes, en lugares como Venezuela, donde alguien usa la popularidad para crear un sistema autoritario, y eso no ha servido al pueblo venezolano muy bien. Ante la celebración del (vigésimo aniversario de) la Carta Interamericana Democrática, nos hemos comprometido con un sistema democrático en la región, no por ideología, sino porque hemos intentado Gobiernos revolucionarios y autoritarios y no han rendido los resultados económicos, sociales y políticos de la forma en que lo hace la democracia.

P:  Estados Unidos ha condenado la decisión que habilita la reelección de Bukele en 2024. ¿Qué tipo de sanciones podría imponer la Casa Blanca si ese plan sigue adelante?

R: Tenemos varias herramientas que nosotros podemos ejercer, pero nuestra meta aquí es establecer condiciones en donde el pueblo salvadoreño pueda prosperar. Tenemos una relación bastante cercana con el pueblo salvadoreño, y vamos a seguir trabajando con ellos. Desafortunadamente, la corrupción -como en otras partes del mundo- en El Salvador impide la prosperidad de su pueblo y la habilidad del Gobierno de rendir cuentas. En este momento, usar la popularidad para debilitar los sistemas democráticos lo hemos visto en otras partes de Latinoamérica, y es algo que nos preocupa bastante y vamos a trabajar con la comunidad internacional para prevenir que El Salvador se vuelva otra Venezuela.