Tras la muerte de Rayshard Brooks, a manos de las autoridades, renunció la jefa de la policía de Atlanta, Erika Shields

La muerte de Rayshard  Brooks, en plena ola de protestas en Estados Unidos por la violencia policial contra los afroamericanos, causó una profunda conmoción en Atlanta y provocó este sábado la dimisión de la jefa de Policía de la ciudad, Erika Shields.

Brooks falleció a tiros la noche del viernes en el aparcamiento de un restaurante de comida rápida de la cadena Wendy’s, tras resistirse a ser detenido, forcejear con los dos agentes blancos, quitarles una pistola de descarga eléctrica e intentar huir, según el Buró de Investigación de Georgia (GBI, en inglés).

La Policía acudió a la zona tras recibir un aviso de que un hombre, Brooks, estaba “dormido en un vehículo aparcado delante de la ventanilla” del restaurante, lo que dificultaba la recogida de alimentos a otros clientes, explicó el GBI.

De acuerdo con esa agencia estatal, la Policía intentó detener a Brooks porque dio positivo en una prueba de alcoholemia, pero el abogado de los familiares de la víctima, L. Chris Stewart, asegura que los testigos con los que ha hablado no vieron que se le hiciera ningún test de ese tipo al joven.

Uno de los testigos grabó parte del incidente en un video que circuló rápidamente en las redes sociales, que muestra el forcejeo con los agentes y cómo el hombre consigue zafarse de ellos y sale corriendo, perseguido por uno de los policías, Garrett Rolfe.

Un segundo video publicado este sábado por el GBI muestra cómo Brooks, tras huir de los agentes, alargó su brazo hacia atrás y apuntó aparentemente al agente con la pistola de descarga eléctrica.

Rolfe, agente policial, agarró entonces su arma y disparó a Brooks, que cayó al suelo y fue trasladado luego al hospital local, donde murió.

El GBI pidió que el público “no se apresure a la hora de llegar a conclusiones” sobre lo ocurrido, pero el caso de Brooks intensificó la indignación en las calles de Atlanta, que ya protestaba -como cientos de ciudades de EE.UU.- por la muerte de otros afroamericanos a manos de la policía, como ocurrió con George Floyd en mayo.

A última hora del sábado, un grupo incendió el restaurante Wendy’s en cuyo aparcamiento se produjo el incidente y otros manifestantes bloquearon temporalmente una autopista, lo que resultó en al menos 36 arrestos, indicó a Efe este domingo un portavoz de la Policía de Atlanta.

Manifestantes y curiosos se acercaron la mañana de este domingo al Wendy’s, que quedó chamuscado y con apenas las paredes exteriores en pie, informó la cadena local WSB.