“Para limitar el impacto en las capacidades de detección en los países, también se recomienda un enfoque que utilice ensayos paralelos o múltiples dirigidos a diferentes genes virales para permitir la detección de posibles variantes emergentes”, agregó la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió el pasado 19 de diciembre que se realicen más estudios virológicos para comprender la mutación de la COVID-19 descritas por el Reino Unido y otros países. Esto a fin de investigar más a fondo cualquier cambio en la función del virus en términos de infectividad y patogenicidad.

A través de un comunicado, la OMS señaló que los hallazgos preliminares del Reino Unido ponen el punto sobre el problema de las mutaciones del virus SARS-CoV-2, ante lo cual, subrayó la importancia de compartir rápidamente la información epidemiológica, virológica y de la secuencia completa del genoma con otros países y equipos de investigación, incluso a través de fuentes abiertas, plataformas como Gisaid y otras.

Asimismo, instó a aumentar la secuenciación genómica de la COVID-19 siempre que sea posible y que se compartan los datos de secuencias en el ámbito internacional, en particular, para informar si se encuentran las mismas mutaciones de interés.

La OMS recomendó a los laboratorios que utilizan kits comerciales de PCR para los que los genes virales diana no están claramente identificados en las instrucciones del fabricante, que se pongan en contacto con el fabricante para obtener más información.

Por su parte, Organización Panamericana de la Salud aclaró que todavía no hay evidencia suficiente para determinar que la variante identificada del SARS-CoV-2 pueda estar completamente asociada con un patrón de infectividad aumentado o de virulencia o de eficacia de la vacuna.

Hasta el pasado 13 de diciembre las autoridades del Reino Unido informaron que se había identificado una variante de la COVID-19, mediante secuenciación genómica viral en 1.108 personas. En ese sentido, la OPS manifestó que se necesitan más estudios para caracterizar si esta variante es diferente en términos de virulencia, transmisibilidad y otras características.

“Considerando los muchos factores que contribuyen a la dinámica de transmisión, todavía no hay evidencia suficiente para apoyar que esta variante pueda estar completamente asociada con un patrón de infectividad aumentado. Sin embargo, dada la intensa transmisión y la rápida propagación en áreas donde se ha encontrado la variante del SARS-CoV-2, el Reino Unido está llevando a cabo más investigaciones. Ha informado que no hay evidencia, en esta etapa, que sugiera que las vacunas contra la COVID-19 que se están aplicando actualmente en todo el país no serán efectivas contra la nueva variante del coronavirus”, dijo.

El organismo internacional recordó que todos los virus, incluido el virus SARS-CoV-2, cambian con el tiempo. “Hasta ahora, se han identificado cientos de variaciones de este virus en todo el mundo y la OPS / OMS ha estado atenta a esas detecciones. Hasta la fecha, la mayoría de los cambios de este virus han tenido poco o ningún impacto en cómo se transmite o en la gravedad de la enfermedad que causa”, afirmó.