El cierre de restaurantes y bares en toda la UE, restricciones y cancelaciones de celebraciones, así como la rápida evolución de la demanda son algunas de las circunstancias que afectado al sector

La Comisión Europea decidió este jueves ampliar hasta el 15 de octubre próximo las ayudas al sector vitivinícola adoptadas en 2020, debido a la crisis ocasionada por la Covid-19 y por los efectos que los aranceles estadounidenses también han causado en el mercado.

La prórroga de estas medida excepcional de un año de duración será aplicada hasta el 15 de octubre de 2021 y con carácter retroactivo al 16 de octubre de 2020, informó la Comisión en un comunicado.

“El sector vitivinícola ha sido uno de los más afectados por la crisis del coronavirus y las correspondientes medidas de bloqueo adoptadas en toda la UE”, manifestó el comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski.

El cierre de restaurantes y bares en toda la UE, restricciones y cancelaciones de celebraciones, así como la rápida evolución de la demanda son algunas de las circunstancias que afectado duramente afectado al sector del vino.

Además, los aranceles estadounidenses sobre el vino de la UE han contribuido a las dificultades del mercado, limitando las exportaciones a EEUU en el contexto de la disputa Boeing / Airbus en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Adoptadas en 2020, las medidas tenían como objetivo maximizar el uso del presupuesto disponible en los programas nacionales de apoyo al vino, proporcionar ayuda financiera a los beneficiarios y minimizar los impactos negativos en los precios del mercado, y supusieron un “apoyo significativo”, destacó el comisario polaco.

EFE

No obstante, añadió, “las incertidumbres que rodean la magnitud de la crisis a nivel de la UE y mundial, y un estrecho seguimiento del mercado nos han llevado a proponer un nuevo paquete de medidas para el sector vitivinícola”.

Las medidas ampliadas incluyen el uso de la ayuda a la destilación y el almacenamiento de crisis, una mayor contribución de la UE -del 50 al 70%- a los programas nacionales de apoyo y una mayor flexibilidad en los programas de apoyo al mercado.

Este último incluye herramientas más flexibles para controlar el potencial de producción y la posibilidad de que los Estados miembros adapten sus programas de apoyo.

Entre las medidas ampliadas, se adoptó un primer paquete de medidas en mayo de 2020, complementado por un segundo paquete para el sector del vino adoptado en julio de 2020.