“El proceso para elegir un nuevo líder debería comenzar ahora”, afirmó Johnson en un discurso televisado desde Downing Street

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, renunció este 7 de julio tras una avalancha de renuncias de ministros y legisladores que lo presionaron para dimitir. Johnson ha estado sumergido en varios escándalos sobre asuntos de ética en los últimos meses, que finalmente minaron su imagen y le costaron el puesto. Se abre una nueva carrera al interior del gobernante Partido Conservador para reemplazarlo como líder del movimiento político y del Gobierno.

Se acabó el tiempo de Boris Johnson. Aunque el político insistió hasta último minuto en mantenerse en el cargo, una avalancha de renuncias desde el corazón de su Administración, de ‘tories’ de alto perfil y una solicitud de un grupo de líderes de su partido lo forzaron a renunciar.

“El proceso para elegir un nuevo líder debería comenzar ahora”, afirmó Johnson en un discurso televisado desde Downing Street.

Inicialmente, Johnson se negó a irse y parecía decidido a aferrarse en su posición, pero su permanencia era insostenible. A 60 llegaron las dimisiones entre ministros, legisladores y miembros de su partido en los últimos días.

La prensa británica destaca que el Premier intentó negociar un “traspaso ordenado” en el que propuso dimitir como líder del partido y mantenerse como Primer Ministro hasta la conferencia del partido, programada para el próximo octubre.

Sus argumentos estuvieron dirigidos a infligir el menor daño posible tanto al partido como al país. Sin embargo, algunos conservadores insistieron en que Johnson tenía que irse de inmediato.

Horas antes de su anuncio formal de dimisión, el político de 58 años llamó a la Reina Isabel II para comunicarle su intención de abandonar el cargo.

Está previsto que Johnson sea reemplazado de forma interina por el viceprimer ministro Dominic Raab, hasta que sea elegido un nuevo líder conservador.