El avión de las fuerzas aéreas alemanas que partió esta sábado de Wuhan, epicentro del coronavirus, con 128 personas a bordo, entre ellas 102 alemanes, tiene previsto aterrizar esta tarde en Fráncfort, donde los evacuados pasarán un primer control médico para determinar si presentan síntomas

La ministra de Sanidad del estado federado de Renania-Palatinado, Sabine Bätzing-Lichtenthäler, aseguró en una rueda de prensa desde el cuartel de las fuerzas armadas en Germersheim (oeste) que en el avión viajan sólo personas que no presentan indicios de contagio y que serán puestos inicialmente catorce días en cuarentena.

El secretario de estado parlamentario del Ministerio de Sanidad alemán, Thomas Gebhart, quien preció que entre los evacuados hay una veintena de menores, señaló que el internamiento centralizado en el cuartel de Germersheim tiene como objetivo “proteger a los afectados, a su entorno y a la población”. 

En tanto, el jefe del distrito de Germersheim, Fritz Brechtel, señaló que si uno de los evacuados presenta síntomas durante el aislamiento, será trasladado de inmediato a un hospital y “para el resto, la cuarentena comenzará de cero”, por lo cual el plazo podría extenderse más allá de los catorce días iniciales previstos incluso a meses. 

Con el fin de “minimizar el riesgo”, está previsto aislar a los evacuados por grupos, para que si una persona presenta síntomas, los que no estaban en su entorno inmediato puedan regresar con sus familias pasados los catorce días considerados periodo de incubación. 

En tanto, la ministra de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer, confirmó las informaciones de que el avión que traslada a los repatriados no pudo hacer escala en Moscú como estaba previsto, porque las autoridades rusas revocaron el permiso de aterrizaje por “falta de capacidades en tierra”. 

Las Fuerzas Armadas alemanas se vieron obligadas a planificar una ruta alternativa vía Helsinki para repostar y cambiar de tripulación. 

Alemania confirmaba anoche el séptimo caso de contagio de coronavirus, el de un trabajador de la fábrica de componentes para automóviles Webasto con la que se vinculan los casos anteriores detectados. 

El origen de los contagios es una colega china, que había viajado a Baviera, en el sur de Alemania, para impartir un curso de capacitación en la empresa alemana.