Los expertos chinos insisten en que el riesgo de infección es muy bajo y no hay indicios de que pueda transmitirse entre personas

China anunció que se ha detectado el primer caso mundial de gripe aviar H10N3 en seres humanos. El paciente es un hombre de 41 años de la provincia de Jiangsu, que comenzó a tener síntomas el pasado 23 de abril y que, cinco días después, tuvo que ser hospitalizado y el 28 de mayo se le diagnosticó este virus.

La Comisión Nacional de Salud (NHC) apunta a una transmisión “accidental”, aunque sin dar detalles sobre cómo se infectó, y asegura en su comunicado que el riesgo de una propagación a gran escala es “muy bajo”. De hecho, tras el seguimiento de todos sus contactos, no se han encontrado “anormalidades”.

Varios trabajadores vacunan a polluelos contra la gripe aviar H9 en una granja de la provincia china de Anhui.

China pide que se evite el contacto con aves

Pese a este caso aislado, los expertos insisten en que el virus H10N3 no tiene la capacidad de infectar a las personas. Sin embargo, China ha pedido a sus ciudadanos que traten de evitar todo contacto con aves, vivas y muertas, que cuiden su higiene alimentaria y que acudan al médico ante los primeros síntomas (problemas respiratorios y fiebre).

Según el NHC, el H10N3 es una cepa poco patógena, o relativamente menos grave, del virus en las aves de corral. En China hay muchas cepas diferentes de gripe aviar y algunas infectan esporádicamente a las personas, pero el caso de este hombre, que ya está estable y podría recibir el alta en breve, es la primera infección humana por H10N3. Entre 2016 y 2017, la cepa H7N9 de la gripe aviar mató a unas 300 personas.