Al menos tres de los diez tripulantes del navío-plataforma petrolero que explotó el pasado día 2 en la costa de Nigeria han muerto y el equipo de rescate ha recuperado sus cadáveres, informó hoy la compañía Shebah Exploration and Production Company (SEPCOL), gestora de la instalación.

“Hemos presentado informes del incidente a la Policía y a las autoridades pertinentes para ayudar en la investigación en curso, y se están estableciendo las identidades de los cadáveres”, explicó el consejero delegado de SEPCOL, Ikemefuna Okafor, en un comunicado.

“Nuestra prioridad continúa siendo establecer el paradero, la seguridad y la protección de los cuatro tripulantes que siguen desaparecidos”, añadió Okafor, quien ayer, domingo informó de que tres tripulantes habían sido hallados vivos.

La plataforma, que tiene capacidad para almacenar dos millones de barriles de crudo, explotó a primera hora del pasado miércoles dejando al menos diez desaparecidos, según confirmó la empresa nigeriana el pasado día 3.

La explosión provocó un incendio en este navío-plataforma, llamado Trinity Spirit, que estaba situado en la terminal petrolera de Ukpokiti, en el delta del Níger.

Según la información facilitada en la web de SEPCOL, el Trinity Spirit es un buque de tipo FPSO (siglas en inglés de Producción, Almacenamiento y Descarga Flotantes), Con una capacidad de procesamiento de 22.000 barriles al día.

Los FPSO son gigantescos navíos-plataformas fundamentales para explotar petróleo en aguas profundas, que pueden ser conectados a pozos submarinos y almacenar provisionalmente su producción hasta trasladarla a cargueros.

SEPCOL se encuentra ahora mismo bajo administración judicial, una herramienta designada por un tribunal para ayudar a las empresas en crisis a evitar la bancarrota.

“Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias de todas las víctimas de este desafortunado incidente, y estamos disponibles para brindarles el apoyo que sea necesario”, dijo el consejero delegado de esta empresa.

El sector petrolero en Nigeria -primer productor de crudo de África- ha sido blanco de duras críticas por parte de las comunidades locales, que denuncian grandes daños medioambientales causados por sus actividades durante años, especialmente en el sur del país.