“La ecuación de cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres respondió a unas premisas que hoy no están vigentes”, subrayó el secretario general de Avanzada Progresista en entrevista con Contrapunto

Ni chavista con camuflaje ni opositor que entregue un cheque en blanco. Luis Romero, secretario general de Avanzada Progresista (AP), no tiene prurito en llamar las cosas por su nombre, aunque ese nombre les suene mal a unos o a otros.

“Hemos planteado la necesidad de un gobierno de transición que permita aterrizar en el proceso electoral, que garantice la paz, pero que también tome la iniciativa desde ya para atender el problema económico y social del país”, expresó Romero en entrevista con Contrapunto.

-¿Con quiénes?

-Hemos asomado la posibilidad de un gobierno en el cual se vean expresados tanto el chavismo como la oposición democrática, tanto civiles como militares; que genere las condiciones para que esas eventuales elecciones puedan llevarse a cabo en paz. Existen antecedentes históricos, como la junta de gobierno de 1958, que permitió el tránsito hacia la democracia que vivimos durante 40 años.

-¿Podemos decidir los venezolanos o ya es demasiado tarde?

-Estamos obligados los venezolanos a hacer el mayor esfuerzo para que nuestro destino se decida en nuestro país. Sería muy triste que nuestro futuro quede en manos de un ajedrez internacional cuyos intereses van a estar por encima de los nuestros. En política internacional no existen solidaridades, prevalecen los intereses.

Una ventana de oportunidad

El fundador de Avanzada Progresista, Henri Falcón, se reunió con el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó. De esa discusión Romero recoge algunos elementos, como la crítica al mecanismo de toma de decisiones de la oposición: “En una coyuntura tan compleja y difícil como la actual se necesita la opinión de todos los factores políticos”.

Ese tema se planteó “porque consideramos que los mecanismos de consulta no son hasta ahora lo suficientemente amplios y plurales. Existen unos decisores de la agenda que están tomando decisiones; no obstante, ya la oposición ha transitado por el camino de mecanismos restringidos para definición de agendas y los resultados no han sido los óptimos”, explica el dirigente.

El grupo de AP también le propuso a Guaidó valorar el Grupo de Contacto de la Unión Europea (UE) como “una ventana de oportunidad que debe ser valorada debidamente por la oposición”. Eso implica “acogerla con mayor interés”.

Este mecanismo, que mantiene contactos con el gobierno y con la oposición, “puede ser finito en el tiempo, y no podemos perder la oportunidad para una eventual negociación que conduzca a un proceso electoral con las debidas garantías”.

A criterio de Avanzada, “la oposición democrática debe solicitar a Federica Mogherini y su grupo de trabajo acciones mas concretas, acelerar la agenda, pero también manifestar su verdadera voluntad de iniciar los contactos para preparar un escenario de eventual negociación”.

En resumen, AP reitera que la oposición a Maduro tiene que “asumir la negociación como una herramienta política sin complejo, sobre todo en momentos en los cuales la oposición conserva fortalezas importantes”.

Petróleo por alimentos

Luis Romero se “casa” también con el mecanismo de petróleo por alimentos y medicinas, que ya Falcón dejó sobre la mesa de Guaidó.

“La ayuda humanitaria es insuficiente  para atender la calamidad que vive el pueblo; sin embargo, consideramos un acierto que ambos factores nos pusiéramos de acuerdo para permitir que la ayuda ingrese al país y sea manejada por la Cruz Roja”, subraya.

Alimentos y medicinas “es un mecanismo de excepción frente a las sanciones económicas, que ya fue usado luego de la primera Guerra del Golfo en Irak, y permitió al gobierno de Irak seguir vendiendo petróleo para que esos ingresos se destinaran a la compra de alimentos y medicinas, y evitar el sufrimiento del pueblo”.

-¿De qué depende ponerlo en práctica?

-Depende del interinato de Guaidó y del gobierno de Maduro, puesto que esa excepcionalidad en las sanciones debe ser solicitada por ambas partes, como ocurrió con el ingreso de la ayuda humanitaria. Es la misma ruta para autorizar el ingreso de ayuda humanitaria. Podría ser vía Naciones Unidas.

En el encuentro Falcón-Guaidó igualmente se habló sobre “iniciar los contactos en los sectores populares, por las bases, para que los comités por la libertad se acerquen a las bases del chavismo; ambos sectores de la población están padeciendo la misma crisis”.

Con esa iniciativa “se trataría de construir el ambiente adecuado, desde abajo hacia arriba, para un entendimiento nacional; tanto chavistas como opositores somos víctimas del profundo deterioro del país”, detalló.

Esa es “la verdadera transición que desde Avanzada Progresista queremos impulsar: la transición desde las bases”.

-¿Hay dos presidentes?

-Hay dos gobiernos. Un gobierno que tiene control territorial, que despacha en Miraflores, que tiene control de la Fuerza Armada; y hay otro gobierno, reconocido por más de 60 países, que tiene un gran apoyo popular. Entre ambos gobiernos vemos un país que está expuesto a una confrontación que agudiza el padecimiento de los ciudadanos, que ha llevado a la nación a una situación trágica. En el contexto de esa confrontación nuestro llamado es a construir un espacio que permita el entendimiento y la negociación, con las debidas garantías por parte de la comunidad internacional para poder avanzar hacia un proceso electoral que resuelva esta dualidad que está conduciendo al país a la desgracia.

-¿Ninguno resuelve?

-El gobierno de Maduro no está en condiciones de resolver la profunda crisis económica del país; no tiene reconocimiento internacional, ha fracasado estrepitosamente en el desarrollo de una política económica. Por el otro lado tenemos a un presidente interino que goza de legitimidad pero que no tiene las herramientas para atender los reclamos de la gente, que se agudizan con el paso del tiempo y que abonan el camino de la desesperanza.

-¿Quién es el culpable?

-Existe una responsabilidad fundamental del gobierno de Maduro en el desmantelamiento de las instituciones del país y la confiscación de las libertades políticas. El gobierno vació el voto de contenido como herramienta de cambio político. Sin duda, es el principal responsable de esta situación. En Avanzada Progresista hemos sido fieles defensores del voto como herramienta de cambio; eso nos llevó a las elecciones del pasado 20 de mayo, a sabiendas de que el fracaso de la vía electoral nos iba a traer irremediablemente a esta situación. El gobierno de Maduro se encargó de violentar todos los acuerdos que firmamos ante el CNE para buscarle una salida civilizada a este problema que hoy padecemos.

-¿Y Guaidó?

-A Guaidó le ha correspondido reunificar a la oposición, despertar la esperanza y la disposición de los venezolanos a continuar la lucha por una salida civilizada. La gente quiere cambio, pero no quiere violencia. Una estrategia que no es susceptible de ser evaluada está condenada al fracaso. La oposición no puede moverse sobre la base de dogmas; por el contrario, debe administrar la realidad, en lo posible, con eficacia, y es por esto que a Guaidó le corresponde convocar a la mayor cantidad de sectores del país para la legitimidad de una estrategia lo suficientemente incluyente.

-¿Lo ha sido?

-Puede serlo más.

-Cuales son los dogmas?

-La ecuación de cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres respondió a unas premisas que hoy no están vigentes.

-¿Qué implica?

-Que la estrategia se debe revisar y adecuar a las nuevas realidades. La posibilidad de confluir en un proceso electoral debidamente garantizado por la comunidad internacional es el camino adecuado, a nuestro juicio, para lograr el cese de la usurpación. De allí la importancia de un eventual escenario de negociación que promueva el grupo de contacto internacional.