“Una cosa que ofende profundamente a un caraqueño que vive en el oeste de la ciudad es cuando ves a opinadores, influencer que vienen a Caracas y dicen “Caracas está bonita, la tienen arreglada… Porque el este está asfaltado, porque hay iluminación, porque le están sembrando árboles. Pero cuando vas a Caracas, a Libertador, donde nació la ciudad, donde nació Bolívar, la gente no tiene agua, no tiene gas, no tiene electricidad, no tiene transporte público, las calles están hechas un desastre”, subraya el candidato de la MUD para la alcaldía de Libertador

Tomás Guanipa cargará con el sanbenito de no haber nacido en Caracas y ser candidato a la alcaldía de Caracas. Pero con la misma sonrisa con la que propone abrir casas de cambio en Caracas para que la gente tenga billetes de un dólar, Guanipa recuerda que vive en la capital dese hace varios años y que fue candidato a la Asamblea Nacional por un circuito caraqueño.

En entrevista con el programa Con tres puntos, transmitido por la cuenta en Instagram de contrapunto.com, el abanderado de la MUD aseguró que “el voto decisivo es el del caraqueño insatisfecho”.

-¿Usted es un intruso en Caracas?

-Claro que no. Tenemos 15 años viviendo en Caracas, en 2015 fui diputado electo por Caracas; encabecé la lista de la plataforma unitaria y tenemos alrededor de 10 años transitando un trabajo político-partidista, y luego, un trabajo comunitario, también social importante. Es lo que creo que, al final, ha traído como consecuencia esta candidatura en Libertador.

-¿Tiene más amigos en La Pomona o en El Guarataro?

-La verdad es que, si hay algo de lo que me siento muy orgulloso, es de tener amigos en todas partes. En Maracaibo están los amigos de la infancia, y en el resto de Venezuela están los amigos que hemos conocido después de recorrer tantas veces el país. En Caracas, por supuesto, hay muchísimos afectos. La verdad es que uno ahora tiene amigos en todas partes del mundo, con esto de la ida de tantos venezolanos. Y construir amistades es muy positivo.

-¿Le puso una pistola en la cabeza, el oficialismo, para que participara en este proceso?

-No. En absoluto. Jamás.

-¿Lo condicionaron de alguna forma para que pudiera retornar?

-No. Jamás aceptaría eso. Fue una coyuntura que se vino dando desde hace ya varios meses, cuando en diciembre sale este anuncio de Maduro de supuestos indultos, empezó una presión yo diría sana, de mucha gente de mi partido, de solicitar que regresara, que pudiera estar en Venezuela. Luego, todo el proceso de negociación abrió oportunidades para que, con la mediación internacional, se generaran condiciones para que algunos pudiéramos estar en Venezuela a pesar de los riesgos. Nosotros siempre quisimos estar en Venezuela.

-¿No le dijeron “regresa, pero se lanza como candidato”?

-Esa pregunta me parece muy interesante. Yo nunca tuve una conversación con nadie del régimen para hablar sobre el tema de mi regreso o no regreso. Yo conocí a Jorge Rodríguez en México después de que ya habíamos regresado. Eso no existió. No existe. Lo asumimos como un riesgo, no con menos temor. Fue una decisión muy difícil para mi familia.

-¿El regreso o la candidatura?

-El regreso. Y lo hablamos dentro del partido. Había una necesidad, por no decir exigencia, de poder estar en Venezuela y así lo hemos asumido. Nos alegramos de que mucha gente haya podido estar de nuevo acá. Una de las cosas que tenemos que evitar es que la oposición venezolana termine siendo una oposición cubanizada.

-¿A qué se refiere?

-A que todo el mundo tenga que estar en el exterior y no pueda estar en Venezuela. Hay un testimonio de mucha gente que está en el país dando una lucha. Que los que han tenido que irse y no pueden regresar por la represión del régimen sienta que su esfuerzo afuera puede ayudar a una estrategia interna. Poder estar en Venezuela construyendo lo que estamos construyendo, una alternativa, que pueda haber presión interna para los cambios es positivo. Me alegro muchísimo.

-¿Por la ruta electoral?

-Absolutamente.

-¿Por qué no se le ha hablado claro al país? Hay cambios de estrategia por aquí, por allá, se dice una cosa, se hace otra, y luego ni siquiera se explica o se ofrece una disculpa.

-Creo que en el tema comunicacional ha habido muchísimos errores. Creo que eso hay que asumirlo con una autocrítica que permita que podamos corregir, porque ciertamente las cosas hay que explicarlas.

-¿Qué tiene que explicar usted?

-Nunca he creído que la abstención pueda ser algo crónico, que se pueda mantener en el tiempo.

-¿Por qué antes sí y ahora no?

-Creo que el deterioro de las condiciones electorales que fuimos viviendo, después de la victoria de 2015, obligó a que no pudiéramos participar en un proceso como el de la elección presidencial, que fue adelantada como ocho meses, y en el que todos los aspirantes fuertes estaban inhabilitados.

-¿Eso ha cambiado?

-Ha cambiado, pero no en todos. Hay más de 20 o 30 inhabilitados que en esta oportunidad han podido presentarse. Sin embargo, queda clarísimo que sigue siendo un tema discrecional del régimen y que sigue sacando del juego, como ocurrió con Richard Mardo, a quienes ellos saben que son o pueden ser un riesgo para ellos.

-¿Por qué cree que la administración de Maduro le permite participar?

-Es un tema que  tiene que ver con las garantías que tienen quienes están participando en ese proceso. Es una cosa que viene dada, además de todas las exigencias internacionales de mediadores y facilitadores que se dieron para que esas condiciones pudieran existir.

-Su candidatura parece que le pasa por encima a gente que tenía trabajo de base en Caracas. ¿Cómo se divide usted entre negociar en México y ser candidato a la alcaldía de Caracas?

-Ese es un falso dilema. En la negociación el tema fundamental que nosotros queremos lograr son condiciones electorales para que pueda haber una elección presidencial y para que podamos los venezolanos elegir un nuevo gobierno. Siendo eso así es absolutamente natural que alguien que está viviendo en carne propia el ventajismo del gobierno, y elecciones que no terminan de tener las condiciones ideales que debería tener una democracia sana, esté participando en un proceso de ese tipo. Pero además, quedando claro que durante la campaña electoral no habría encuentros en México. Yo no he faltado a ninguno de los encuentros. Nada más habría que revisar la agenda de la señora Meléndez, la candidata de Maduro en Caracas, para darnos cuenta de que el candidato que está trabajando más fuerte en Caracas es la candidatura de la Unidad. Pero además creo que es importante decir…Cuando dices que se les pasa por encima a quienes tienen años trabajando… Nunca en mi vida le he pasado por encima a nadie. Mi trabajo político en Primero Justicia ha sido siempre promover la participación y la incorporación, no solamente de liderazgos que puedan estar solos o independientes, y que puedan hacer de Primero Justicia una organización mucho más conectada con la gente, sino que además he sido un promotor toda mi vida de la participación de jóvenes, y de darles roles a los jóvenes para que puedan asumir posiciones importantes. Pero al final un proceso de este tipo tiene que tener algunas condiciones para escoger quién es el abanderado. Y en este proceso todos los precandidatos que hacen vida en la Unidad reconocieron y trabajaron y hablaron con nosotros para decir “si tú puedes ser habilitado el candidato debes ser tú”.

-¿Por qué no Patiño?

-Por tres razones. Nivel de conocimiento, apoyo de la oposición y más posibilidades de poder derrotar a la candidatura del oficialismo. Eso se midió en todas las encuestas. Las encuestas que hizo el candidato de Un Nuevo Tiempo, el candidato de Acción Democrática, precandidatos de Primero Justicia. Y todos, absolutamente todos, coincidieron en un acuerdo de respaldar esa opción. Cuando anunciamos el nombre de la candidatura de Libertador, todos los precandidatos habían decidido apoyarnos y acompañarnos. No hubo una decisión en la cual sacamos del juego a alguien, o le dijimos “te bajas”. Simplemente fue un consenso general.

-¿Con base en las encuestas?

-Exactamente. Y eso se lo pueden preguntar a los demás precandidatos.

-La disciplina partidista…

-La disciplina no tanto. La realidad. La realidad y las conversaciones privadas que hubo. Que uno no tiene por qué contarlas, pero ocurrieron. Y todos, absolutamente todos, dijeron “estos son los resultados”. Algunos no las mostraron. Y por eso se dio esta decisión. Hay un tema importante. Me parece relevante cómo el caraqueño de Libertador pareciera que está invisibilizado.

-¿A qué se refiere?

-Nosotros los llamamos caraqueños olvidados. No solamente por el drama que están viviendo en términos de sus condiciones de vida y de los servicios públicos, que es desastroso. Sino porque además, cuando revisas el Twitter, que se ha convertido en una cosa que genera unas imágenes que no son reales, te das cuenta de que cuando se dan discusiones sobre el tema de Libertador, las opiniones vienen del este de Caracas. Y de verdad son formas de ver las cosas distintas.

-¿Twitterzuela está contra Guanipa?

-Tengo más de ocho años que lo que hago es comunicar, pero una vez le hice una recomendación a un gran líder de Primero Justicia que estaba siendo atacado. Recuerdo que le dije “olvídate del Twitter”.

-Usted comparaba las opiniones…

-No hablaba del Twitter específicamente. Las opiniones a veces de la gente del este de Caracas tratan de interpretar y evaluar lo que debería decir el caraqueño de Libertador, que es distinto. Una cosa que ofende profundamente a un caraqueño que vive en el oeste de la ciudad es cuando ves a opinadores, influencer que vienen a Caracas y dicen “Caracas esta bonita, la tienen arreglada”… Porque el este está asfaltado, porque hay iluminación, porque le están sembrando árboles. Pero cuando vas a Caracas, a Libertador, donde nació la ciudad, donde nació Bolívar, la gente no tiene agua, no tiene gas, no tiene electricidad, no tiene transporte público, las calles están hechas un desastre.

-¿Son dos Caracas?

-Son dos Caracas.

-¿La Caracas que no va a votar por Guanipa critica a Guanipa?

-No lo sé. No lo creo. Después de toda aquella discusión que pudo haber habido hicimos grupos focales, hicimos una encuesta, y los grupos focales y la encuesta no tuvieron ningún tipo de resultado que pudiera hacer pensar que había una opinión negativa de la decisión que se había tomado. Las encuestas indican, para mí, algo que es muy claro.

-¿Qué indican?

-Hay una gran posibilidad de ganar Libertador si la gente que está insatisfecha con lo que está pasando, y si la gente que está cansada de las gestiones de 22 años de alcaldías rojas decide participar y votar.

-¿Cuál es el adversario de Guanipa?

-Carmen Meléndez, sin lugar a dudas.

-¿Es la abstención o es Carmen Meléndez?

-Carmen Meléndez es el gran objetivo a derrotar. La abstención es, para nosotros, el gran problema que debemos resolver: que la gente decida participar. Siento cada día más una intención de participar en la gente y creo que eso es muy importante. El pueblo caraqueño entiende perfectamente que no hay soluciones mágicas, que esto forma parte de una lucha que no tiene que ver con a quién eliges simplemente, sino cómo puedes generar un entorno distinto para vivir mejor.

-¿Quién es el voto decisivo? ¿El chavista bravo?

-Para mí el voto decisivo es el del caraqueño insatisfecho.

-Pero el caraqueño insatisfecho no se ve estimulado a votar por una oposición que sigue estando fragmentada, dividida, atomizada. Caracas es una demostración de ello. Hay un montón de candidatos de la oposición. ¿Cuál es el discurso para venderle al caraqueño que votar puede ganarle a Carmen Meléndez?

-Hay una percepción que viene dada de otras realidades en las que hay verdaderamente división en candidaturas de gente que ha formado parte de la Unidad. En el caso de Caracas las 40 organizaciones que hacen vida en la Unidad, que son la misma plataforma que salió electa en el año 2015, hoy está unida. Cuando decimos “hay otros candidatos de oposición”, y revisas lo que ocurrió en otras elecciones, son los mismos candidatos que siempre se han presentado; los mismos que, al final, no tienen un apoyo popular.

-¿Por qué no llegan a un acuerdo con Ecarri? Ecarri forma parte de la plataforma unitaria.

-Pero nunca ha formado parte de la Unidad. Él fue candidato contra Ismael en primarias, perdió, canto fraude y se lanzó por fuera. Después tuvo que declinar porque no tenía apoyo. Fue candidato en el año 2015 contra la Unidad a diputado, su organización sacó el 1%. Esta es la tercera vez consecutiva que él se presenta en contra de la Unidad. Al final lo que creo es que ojalá se hubiesen aceptado las reglas de buscar acuerdos para poder tener un candidato.

-¿No hay tiempo?

-La verdad es que nosotros estamos abiertos a que todo el que no quiera que gane Carmen Meléndez pueda tener en la Plataforma Unitaria un espacio. Ahora, cuidado, porque me late, por lo que he visto, que el régimen de Maduro está utilizando al señor Ecarri para tratar de atacar la candidatura de la Unidad.

-¿Tiene pruebas de eso?

-Nada más hay que ver las declaraciones que hace. Cuando eso ocurre se junta el hambre con las ganas de comer, porque queda claro que hay una estrategia común para debilitar a la Unidad. Ahora, digo algo con toda franqueza: lo que nosotros estamos viviendo en Libertador es que la gente entiende perfectamente que hay una candidatura que forma parte de un bloque unitario, que es la misma coalición política que ganó la elección en el año 2015. La única que se ha ganado en Libertador, en la que fui cabeza de lista y jefe de campaña. En este momento la gente entiende que hay que buscar un mecanismo único para votar, que es la tarjeta de la Unidad. Creo que eso va a desarrollarse en la campaña y va a ser muy importante.

-¿No hay diálogo?

-Siempre va a haber diálogo.

-¿Con quiénes están conversando?

-Nosotros nos hemos encontrado en los recorridos a militantes de otras organizaciones, y siempre hemos hablado con ellos con absoluto respeto, con cordialidad, con afecto, y al final la estrategia que todos tenemos es salvar a Caracas de la desidia y el desastre que tenemos, y para eso hay que derrotar a Carmen Meléndez. Yo voy a dedicar mi tiempo a poder lograr que ese objetivo se dé.

-¿Cuántos votos más?

-Las brechas tienen que ver con el nivel de participación. En la medida en que las brechas aumenten la posibilidad de triunfo es cada vez más importante, y por eso estamos muy concentrados en lograr que podamos tener una participación altísima.

-¿De cuánto?

-Si nosotros llegamos a superar el 55% de participación el triunfo va a ser muy importante.

-Ha surgido el comentario de que hay reuniones entre la Alianza Democrática y la MUD, y que se están tratando de comprar el planteamiento de Capriles de que quien esté de segundo apoye al primero. ¿Se está produciendo? ¿Libertador está en esas negociaciones?

-No conozco que exista alguna conversación de ese tipo. Ahora, sí creo que tiene que haber realismo político. El planteamiento que ha hecho Henrique tiene que ser analizado por la Unidad en términos de revisar cuáles son las realidades. Evidentemente la Unidad va a estar en muchas mejores condiciones en prácticamente todo el país para poder derrotar al oficialismo que cualquier otra opción, pero si en alguna opción o en algún estado fuese distinto lo lógico es que nosotros no hagamos peso para que eso pueda debilitar.

-¿No es el caso de Caracas?

-No es el caso de Caracas. Creo que es un proceso que debe hacerse con la prudencia necesaria. No creo que deba ser objeto de un debate público. Lo que sí debe ser objeto de comunicación pública son todas estas decisiones que le puedan generar a la gente una sensación de que es posible tener candidaturas únicas y que, siendo así, la gente pueda sentir mayor motivación para votar. Ahora, tengamos cuidado con aquellos que dicen ser opositores y  que han expropiado las tarjetas legítimas de los partidos, que nos ha pasado a Voluntad Popular, Acción Democrática, Primero Justicia, Copei, y que terminan en manos de gente que se reúne mucho más con el régimen que con nosotros.

-Hay apoyos que usted no quisiera.

-Creo que jamás me gustaría engañar a la gente y decirle que soy opositor y después estar en connivencia con el régimen.

-Pero ustedes están sentados en México y alguna gente les dice que están coexistiendo, cohabitando.

-Esas son posiciones extremas que, al final, lo que hacen es decir “hay un solo camino válido, el que yo presento” que, por cierto, es un camino que no encuentras cuál es, que tiene siempre una pared enfrente, que es prácticamente decir “no hacer nada” y esperar dormido a que un día prendas el televisor y te digan que hay un nuevo presidente. Eso no va a ocurrir. En ese sentido, un proceso de discusión y de negociación jamás puede ser visto como un proceso de claudicación. Es un proceso de reconocimiento de las realidades y de búsqueda de acuerdos y aproximaciones para que los venezolanos puedan vivir mejor y para que los venezolanos puedan tener un cambio político. Uno no va a México a arrodillarse al régimen; uno va a México a luchar por los derechos de los venezolanos. Y si por eso te etiquetan o te atacan, al final en esto lo que hay es que proponer. Y cuando no propones, sino que solamente criticas, te conviertes también en parte del problema.

-Si ganara, ¿cuáles serían las primeras medidas que tomaría?

-Hemos hablado de un plan de emergencia, en el que podamos trabajar algunos temas puntuales. No quiero ser el típico candidato que ofrece todo para resolver los problemas de una ciudad que tiene tantas complejidades y que no forma parte de la capacidad de un solo alcalde poder resolver el dramatismo del sufrimiento que tienen los caraqueños. Pero por ejemplo hay un tema que para nosotros es vital e inmediato, que es el tema de la limpieza de la ciudad. La ciudad está no solamente sucia, sino que es un daño ambiental terrible lo que se está viviendo.

-¿Qué haría para atenderlo?

-Lo primero es tener un nuevo sistema de recolección de basura. En Caracas a los comerciantes se les cobra carísimo un servicio que no cumplen. Esa plata que hoy se está perdiendo, y que seguramente está perdida en manos de la corrupción, tiene que invertirse en que haya camiones de recolección, y también un sistema de barrido que pueda permitir que podamos limpiar la ciudad.

-¿Alcanza el presupuesto?

-Es posible que no. Pero en todo caso lo que nosotros nos proponemos es no aumentar los costos altísimos que ya tienen, sino poder dar resultados para que la gente sienta que lo que está pagando se traduce en un servicio real. En segundo lugar el tema del agua es un tema muy complejo, es un tema que no se puede resolver, pero sí hay una experiencia que estamos viendo en el este de Caracas con los pozos de agua profunda. Es un tema que hay que explorar.

-¿Es factible para Libertador?

-Hoy tenemos una reunión con un equipo de ingenieros que nos han ofrecido el servicio gratuito de identificación donde puede haber pozos. ¿Es posible? Claro que es posible. Pero hay que advertir: eso no va a resolver el problema.

-Un pañito caliente.

-Para que algunas comunidades puedan tener acceso al servicio. Tenemos que trabajar un tema muy importante, que tiene que ver con un fondo de financiamiento para que podamos aumentar el número de transporte público en muchas zonas de Caracas, que es un tema complicadísimo. La gente en Caracas recibe siete bolívares de pensión, Caracas se ha convertido en una ciudad de gente muy adulta porque los jóvenes han emigrado, eso es un drama gigantesco. A veces tienen que pagar un bolívar, en trayecto de ida y venida dos bolívares, de sus siete bolívares de ingreso, para poder transportarse. La idea es que podamos tener más unidades que no signifiquen aumentar el precio para la gente. Hay un tema en Caracas que me preocupa mucho, que cada día se siente más, y es un derecho humano: el internet. En buena parte del municipio Libertador no hay acceso al internet.

-¿Cómo va a resolver eso?

-Es un tema complicadísimo. Hay que buscar mecanismos para que haya zonas, zonas libres donde la gente pueda comunicarse, porque es imposible que puedas llevar internet a todas las casas. Y hay un tema que, para mí, es muy importante. En el este de la ciudad la gente está acostumbrada a pagar con una tarjeta de débito, con una transferencia, etc, porque ahora todo lo tienes que pagar en dólares pero sigues ganando en bolívares, que es una moneda prácticamente inexistente. Eso hay que sincerarlo. Cuando hablaba de dolarizar el salario, que no era otra cosa que buscar una referencia en dólares para que pudiese haber como un sistema de indexación del salario, me cayó encima todo el mundo, incluido Maduro, que me llevó a la Fiscalía por traición a la patria. Hoy resulta que estamos al revés: toda la economía dolarizada, pero la gente sigue ganando en bolívares. En estos días me conseguí en Caricuao una señora que venía del mercado y me decía: “Tengo que pagar cinco dólares para que me puedan resolver el problema del gas, que es un problema gravísimo, y para poder tener los cinco dólares en efectivo tuve que ir al mercado y comprar esto, que no lo necesito y que además no lo puedo comer, para poder tener el vuelto”. En Caracas la gente no tiene sencillo.

-Usted tiene la propuesta de las casas de cambio.

-Podemos tener, a través de convenios, en los que podamos tener billetes de uno, poder cambiar. Creo que esa es una cosa buena, que no afecta a nadie y que puede ayudar muchísimo a la microeconomía.

-¿Cambiar por billetes de un dólar?

-Exactamente. Y por supuesto vamos a mantener una propuesta, aunque se hizo de la peor forma, de garantizar un ingreso en dólares a la gente para que pueda dignificar el salario que hoy está teniendo. En definitiva, creo que en Caracas es muy importante trabajar con la gente. Va a ser imposible que tengas una infraestructura para resolver los problemas. Creo mucho en la autogestión, y creo mucho en la comunidad organizada que trabaja en función de mejorar su calidad de vida, y que la alcaldía se convierta en una gran promotora del trabajo social comunal para resolver sus cosas. En estos días lo vi, en un edificio de la UD5, veía a los vecinos todos organizados, cada quien puso parte de la plata y se encargaron de pintar paredes, las escaleras. Eso te demuestra que la gente está dispuesta a trabajar organizadamente.

-Si gana Meléndez, ¿qué va a hacer Tomás Guanipa?

-Ese supuesto no lo descarto, pero no me gustaría profundizar en eso, porque sería desesperanzar a la gente. Cuando dices “es que puede ser que gane Carmen Meléndez” la gente baja la mirada, se siente muy mal. Este es un momento para entusiasmar. Sería desastroso que esa señora pueda ganar. Va a pasar lo mismo que hizo en Lara: dejó Lara botado por estar metida en la oficina de Maduro. En estos días inauguró un estanque, nosotros pasamos una semana después; el día en que lo inauguró prometió seis días de agua para la comunidad, y una semana después no había llegado una gota. Si como candidata, a pesar de que está utilizando los recursos públicos para su campaña, que es un hecho de absoluta corrupción, no cumple lo que promete, imagínate si esa señora llega a ser alcaldesa de Libertador. Eso no va a pasar si la gente participa, si la gente vota y si con entusiasmo vemos un futuro mejor para todos construyendo juntos un camino alternativo.