El Seguro Social está quebrado porque los trabajadores se fueron a la informalidad y los que quedaron solo ganan 7 bolívares, resume el médico. Los políticos deben verse en el espejo de los pensionados porque les puede pasar lo mismo, sentencia

En las protestas de jubilados y pensionados que han tomado las calles de Caracas hay una figura que sobresale: es la del doctor Rafael Arreaza. Cada vez que va a dar una declaración, puntualiza: “Rafael Arreaza, expresidente del Seguro Social”. No es un detalle menor. Rafael Arreaza cuenta que, cuando salió de la presidencia del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), dejó constituido un fondo -para el pago de pensiones- con un capital semilla de 63 mil millones de bolívares. “Debería estar entre los 12 mil y los 13 mil millones de dólares”, calcula.

-¿Qué pasó con ese dinero?

-Lo único que sabemos es que fondo no hay.

-Habría que empezar por investigar…

-Investigar qué pasó con ese capital semilla, por qué se revirtió la reforma que había sido aprobada en el Congreso en aquella época, y que el mismo Chávez la aprobó. Aprobaron la superintendencia de salud, la superintendencia de pensiones, pero echaron para atrás la reforma y dejaron esas instituciones a lo loco. Hubo una suerte de mala práctica, de no saber lo que se está haciendo, que trajo como consecuencia, al final, este desastre económico que hemos vivido y que ha traído como consecuencia la desaparición del salario real, y por consecuencia, de la seguridad social. Porque la seguridad social es un derivado del salario.

Ese capital semilla se sostuvo en las cotizaciones de los trabajadores, recuerda. Había una gran mora en las cotizaciones de las instituciones públicas -como gobernaciones, alcaldías y ministeriores- que no pagaban. “Igualmente las empresas privadas, que tenían inconvenientes” porque el Seguro Social no funcionaba. Arreaza rememora que, en el contexto de la tripartita, llegó a convenimientos de pago con los privados. “Las cotizaciones pasaron de 125 millones de bolívares diarios, a 7.200 millones el día que salí. Eso dio un superávit. Hubo dinero suficiente para dejar ese capital semilla para pensiones”.

-¿Cómo debió dejarse?

-Era un fideicomiso. Era una cuenta con instrucciones. La instrucción era comprar letras del Tesoro de Estados Unidos en tiempo real. Todos los días. De manera que las reservas estaban en moneda extranjera.

-¿Ha podido seguir el recorrido y ver qué pasó con ese dinero?

-No. Ahí hay un bloqueo total.

-Usted dice que el Seguro está arruinado. ¿Por qué?

-Esta técnicamente quebrado porque los sistemas de seguridad social se conforman en función de una masa para calcular el valor de lo que van a cotizar para salud, para pensiones, para paro forzoso y para cualquiera de los sistemas que se quieran implementar mediante un descuento del salario. Para financiar la salud se requiere el 8% de tu salario.

-¿8% de siete bolívares?

-Ajá. El 8% de siete bolívares lo multiplicas por 12 y entonces tienes la media aspirina que te toca para la salud.

-¿El Seguro está quebrado porque los salarios son muy bajos?

-Técnicamente quebrado. Lo desequilibraste porque se te fueron todos los trabajadores a la calle a ser informales, y 7 millones de venezolanos se fueron de Venezuela y los que se quedaron quedaron con siete bolívares. Es una quiebra técnica.

Afirma que también pesa la corrupción y sostiene que en la gestión de Carlos Rotondaro “se compraban millones y millones de dólares de cosas que no se necesitaban, como autobuses, camiones, cisternas”. Cuando Maduro “se estrena como presidente cambian a Rotondaro, pero alguien le dijo ‘usted no entrega’ y se quedó ahí no sé cuántos años más”.

Insiste: “El fondo de pensiones debería tener entre 12 mil y 13 mil millones de dólares, y no los tiene”.

Con base en la premisa de que el IVSS está quebrado, Arreaza sugiere “ser creativos” para cumplir con el artículo 91 de la Constitución. Adelanta que el Estado venezolano va a tener que privatizar, “y mi propuesta es que, de esas privatizaciones que se hagan, le quede un 10% para nutrir los fondos de pensiones y los fondos de solidaridad que mucho se van a necesitar y por buen tiempo”.

Para cubrir las necesidades de alimentación de los jubilados y pensionados, calcula, se necesitan “entre 3 mil y 3.500 millones de dólares al año”. Si a los 7,5 millones de jubilados y pensionados se les garantiza una pensión que permita pagar la canasta básica “serían 7 mil a 8 mil millones de dólares al año, un costo social que no es una barbaridad”. Los pensionados “son un ente dinamizador del aparato económico, porque es una población fija que come, que requiere de medicamentos. Es muy raro que usted encuentre un pensionado que agarre la pensión y se la beba, o la juegue en caballos. Siempre habrá uno, pero no es lo común”.

-El gobierno va a tener ingresos petroleros. ¿A partir de allí puede generarse un capital semilla para arrancar esto?

-Yo propongo formal y por la calle del medio que eso se haga de esa manera.

-¿Partiendo de los ingresos extraordinarios por petróleo?

-Partiendo de los ingresos como capital semilla.

-¿Cuál sería la figura?

-Un fideicomiso, que es una cuenta con instrucciones y que solo paga pensiones. Que no sea un fondo de estos mixtos, abierto en el que cualquiera mete la mano. Ese fideicomiso de pensiones nada más paga pensiones.

-¿Petróleo o privatizaciones?

-Las dos. Fíjese lo que hizo Noruega, que comenzó con un fondo semilla que viabilizó cinco años de capacidad financiera para pagar a los pensionados. Después comenzaron las privatizaciones, y se garantizaron 15 años. Total, que ya llevan casi 30 años de reservas técnicas, de fideicomisos de pensiones que van a garantizar los próximos 30 años. Más de una generación de pensionados pueden dormir tranquilos, porque no habrá problema con sus pensiones. Está su dinero allí, y en dólares.

Las protestas de los jubilados y pensionados han logrado muchas cosas, refiere Arreaza. “Ellos sentían que no había fórmula porque el gobierno hace lo que le da la gana y los había llevado a esa miseria de un dólar y medio” y ahora ven “que tienen la posibilidad de opinar, los medios los están oyendo, la gente ha caído en cuenta y ve ‘cómo es posible que mi mamá o papá reciban un dólar y medio de pensión'”. Incluso, cita que el día de una de las protestas “Maduro salió con el aumento de las pensiones, de los salarios”. Pero ahora supuestamente cambió la base de cálculo (el petro).

-¿Entonces no se ha logrado nada?

-Se logró que aumentaran de media aspirina a la aspirina completa. Ahora le bajaron el costo al petro, que era el valor de referencia.

De la reunión del pasado 9 de marzo con las autoridades del IVSS surgió la idea de que “comenzaran a funcionar servicios básicos fundamentales de salud para los pensionados, como la oftalmología”, atención cardiovascular. Todavía no se ha implementado, aclara. “No puedo decir que hay mala fe, porque no hemos podido hablar. He hecho dos llamadas y no me han atendido. A lo mejor ha estado muy ocupada. En todo caso yo voy a seguir llamando”.

Los pensionados y jubilados cada vez son más valorados en el mercado de trabajo internacional. Rafael Arreaza comenta un artículo publicado recientemente en The Wall Street Journal, que decía que “el mundo va a sufrir de un momento a otro la necesidad de reincorporar a mucho pensionado, porque los mercados de trabajo están buscando muchachos de 25 años con 30 años de experiencia y no los consiguen”.

Este tema debe formar parte del diálogo nacional. “Es necesario, porque todos vamos para allá. Si nosotros no tomamos las precauciones para nosotros mismos nos va a pasar lo mismo que les está pasando a ellos”.

-¿Los políticos deberían ver que dentro de 20 años estarán ellos tocando la puerta?

-Deben verse en ese espejo.

-Seguramente algunos ya tienen la jubilación arreglada.

-Ah, no. Sí. La mayoría de ellos tienen sus fideicomisos en Europa (risas).