Hay herramientas físicas, psicológicas, sociales y espirituales para sentirse mejor, señala. Las físicas no son un secreto: 30 minutos diarios de caminata, que permiten pensar, reflexionar; no trasnocharse. En lo psicológico es importante, no solo expresar los sentimientos, sino aprender a respirar y a relajarse. En lo social es fundamental mantener buenas relaciones interpersonales, y en lo espiritual, ayudar a los demás.

Marisabel Parada, doctora en psicología, se toca la cabeza, el lugar que el corazón ocupa en el pecho y los pies para mostrar cómo los venezolanos, especialmente las mujeres, no logran coordinar el pensamiento, las emociones y las acciones. fira

Parada afirma que, en Venezuela, la gente “tiene la vida patas arriba, completamente”, y que el estado de tensión es tan profundo, que se encuentra “en un estado de sufrimiento” en el cual se remueve todo.

La crisis política, “la falta de dignidad, el no tener bienestar de ningún tipo nos está llevando a replantearnos qué hacemos de nuestra vida, qué voy a hacer con mis hijos, qué voy a hacer con mi trabajo”. Ese sentimiento “existencial, íntimo, te hunde en un pozo de pena y de dolor”, desasosiego, desaliento y desesperanza.

Es “como una cadena llena de eslabones” en la que “cada eslabón es un sentimiento”, y las personas están en un trauma sostenido. “Es un permanente estrés postraumático, porque no se terminan de levantar de un trauma cuando ya viene el otro”.

“La que más sufre es la mujer”, no solo porque se preocupa por sus hijos, sino porque está a cargo de toda la familia, subraya Parada, hija de un preso político de los años 60.

Las secuelas físicas del penar son la pérdida del apetito, el insomnio, la presión en el pecho, los dolores musculares, las infecciones a repetición, la pérdida de la menstruación.

Parada es fundadora de Psicólogos sin Fronteras, capítulo Venezuela, y por eso insiste en que, para parar el sufrimiento -en caso de deseos muy catastróficos- hay que buscar apoyo de psicólogos, de filósofos, de guías espirituales.

Pero hay herramientas físicas, psicológicas, sociales y espirituales para sentirse mejor, señala Parada. Las físicas no son un secreto: 30 minutos diarios de caminata, que permiten pensar, reflexionar; no trasnocharse.

En lo psicológico es importante, no solo expresar los sentimientos, sino aprender a respirar y a relajarse. En lo social es fundamental mantener buenas relaciones interpersonales, y en lo espiritual, ayudar a los demás.

“En la medida en que tienes generosidad y compasión por los otros tú te sanas”, asevera.