“Hay un desprecio por el conocimiento, nosotros lo entendemos, nosotros entendemos eso, la opinión crítica en este país fundamentalmente la ejercen los académicos, porque la ciencia a lo único que no le hace concesiones es a la verdad”, reflexiona el profesor como una de las grandes razones por las que desde el gobierno no atienden las demandas de la academia

El gobierno de Nicolás Maduro finalmente accedió a cancelar el bono vacacional completo de los trabajadores del sector educativo, luego de las intensas movilizaciones de los trabajadores a escala nacional en contra del pago fraccionado y del instructivo de la Onapre que quita parte de los beneficios económicos.

El profesor José Gregorio Afonso, secretario de asuntos académicos de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv), considera que es una victoria, sin embargo, advierte que aun se debe luchar por la derogación del instructivo Onapre.

“Al no derogar el instructivo Onapre, aun esos 105 días son menos de lo que deberían ser, porque ellos debieron ser calculados con lo que era el resultado de la incidencia del aumento del salario mínimo en marzo”, asegura en entrevista para Contrapunto, desde la Plaza Cubierta de la propia UCV.

Agrega que además del director de la Onapre, también deberían ser removidos el ministro de Trabajo, Francisco Torrealba; y la ministra de Educación Universitaria, Tibisay Lucena; ya que ellos también firmaron el acta que fragmentaba el pago del bono vacacional.

Afonso explica que tras el aumento decretado en marzo sobre el salario mínimo, los escalafones salariales debían ajustarse por 18 y se hizo por 10; igualmente las interescalas se redujeron y los tabuladores bajaron.

“Un profesor, el de más alto nivel gana más o menos 111 dólares mensuales, cuando realmente debió haber estado entre 190 y 210… Esa es la incidencia de la Onapre, pero además de menoscabar el salario, menoscaba las primas y demás beneficios”, comenta el profesor al exponer el caso de la prima de antigüedad a la que se le puso un tope que a su juicio promueve la jubilación temprana.

Una lucha intergremial, intersectorial, nacional y unitaria

Las claves de la lucha de los trabajadores las resume en la capacidad de integración de todos los sindicatos y trabajadores de diferentes sectores gremiales que se ha dado a escala nacional, además de una marcada unidad en el accionar.

“A nosotros nos queda seguir presionando al Estado venezolano… Hay unos recursos de nulidad en el TSJ que fueron admitidos. Nosotros vamos a presionar, anunciamos la gran marcha nacional al TSJ, porque tiene que decidir, ser garante de la justicia”, afirma.

Para el académico, los universitarios no guardan “esperanzas bobas” pero asegura que tienen la firmeza de que el país debe reinstitucionalizarse, por lo que se debe seguir ejerciendo presión.

“Seguimos en los pronunciamientos, seguimos dejando claro y visible cuál es la afectación de esta medida sobre los trabajadores venezolanos, seguimos demandando en la calle y en todos los espacios que haya”, afirma.

Afonso aseguró que en la próxima visita del a Organización Internacional del Trabajo (OIT) al país en septiembre, se le presentará documentación que dé cuenta de los atropellos a los derechos de los trabajadores.

“No nos hemos reunido con Tibisay Lucena… Debería atenderlo la ministra, esos son asuntos que le competen”, afirma el profesor.

El país tiene recursos para honrar la deuda

José Gregorio Afonso es consciente de que el país no quiere caer en un espiral inflacionario, pero es enfático al asegurar que la nación no tiene que imprimir dinero inorgánico para pagar las deudas que tiene con los trabajadores.

“Hay especialistas, como José Guerra, que hablan de que el Estado puede disponer este año de cerca de 26.000 millones de dólares, entonces no hay razón alguna para eso”, asegura.

Afonso enumera que la recaudación de impuestos en bolívares, impuesto a transacciones en dólares, la gasolina a precio internacional y venta de activos, son algunas de las vías por las que el Estado accede a los recursos necesarios para pagar a los trabajadores.