El presidente de Andiep sostiene la necesidad de que los estudiantes vuelvan a los salones de clases bajo protocolos de bioseguridad que ya han sido planteados. Cada colegio tiene una realidad particular y debe ser revisada y discutida por todos los actores de la comunidad educativa. Sostiene que deben ser vacunados todos los docentes del país como lo establecen los mecanismos aprobados y promovidos por la organización Mundial de la Salud

Fausto Romeo se ha dedicado a seguir el sistema educativo venezolano como pocos y considera que es necesaria la vuelta a las clases presenciales y existen las condiciones educativas para hacerlo.

Señala que hay que trabajar en las condiciones sociales de los docentes para mejores las condiciones salariales y todo su entorno vinculado a transporte, servicios y la garantía de la vacunación.

Considera que debe acabarse con la desigualdad salarial entre docentes del sector público cuyo ingreso no supera los cinco dólares y las remunraciones que existen en el sector privado que pueden estar entre 40 y 300 dólares.

El presidente de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep) llega puntual a nuestra cita en Con tres puntos y con su vehemencia características llevamos una conversación cordial que pretende hurgar algunos aspectos de la vida educativa del país.

-¿Cómo termina este año que fue atípico?

-El año pasado, cuando me hicieron esa pregunta decía que salimos satisfactoriamente porque fue un solo lapso. Este año a pesar del esfuerzo del sector privado que insistió bastante, invirtió bastante, creo sobrepasamos las expectativas, no podemos decir que terminamos satisfactoriamente el año escolar. En nuestros estudiantes hay un componente emocional, sicológico, afectivo que eso no se puede mandar por internet. No hay roce y allí. Pero dimos un paso hacia adelante. Yo soy defensor de la educación a distancia y no es desde ahora. Desde hace cinco años los noruegos y Japón empezaron a innovar con la educación a distancia que no es esto. No es quédate en tu casa durante un año escolar. Fue exagerado. Esto fue extremo como se hizo en Venezuela y no se hizo así en ningún país del mundo. Nos dijeron en octubre pueden entregar el portafolio pedagógico. Papá y mamá pueden ir al colegio. La maestra en 40minutos les explica a los representantes las dificultades que puede tener el estudiantes, pero mamá y papá tienen que ir trabajar.

-Terminan los papás haciendo las tareas

-Conozco a profesores de materias de bachillerato que no tienen conocimientos suficientes para impartir primaria a sus hijos.

-No era extrema la situación de la pandemia para proteger a estudiantes y alumnos.

-En su momento. El 13 de marzo de 2020. Nadie conocía este monstruo. No sabíamos dónde tenía la cabeza o los pies. Lo abordamos, lo conocimos un lapso. Trabajamos. Esa experiencia la asimilamos. Le dijimos al profesor Aristóbulo, que en paz descanse, que nos permitiera empezar en septiembre. Nos dijo “déjenme pensarlo, estudiarlo”, pero nunca vino esa aceptación. Y arranca el mes de octubre. Recuerden que ellos anunciaron que se volvería a las clases en el mes de octubre 2020 y se anunciaron varias cosas: que aceptarían cinco o 10 alumnos de todo el conglomerado. Nosotros decíamos que no tenían que ser así. La propuesta que Andiep fue un protocolo descentralizado y presentado por el director, discutido con la comunidad educativa, trabajadores, obreros personal administrativo, docentes, estudiantes, padres y representantes y se aprobaba el mecanismo escalonado, según cada caso.

-¿No se cumplió?

-No se cumplió. Nos lo permitieron con una flexibilidad que se pudo realizar de alguna manera porque apostamos a la bioseguridad. Nosotros invertimos mucho en eso. Si antes gastábamos un litro de cloro, ahora gastamos cinco, sin personal en los planteles. Mascarillas y todo lo necesario y aun así no se pudo

-¿El cierre del año escolar desde el punto de vista del aprendizaje no es favorable?

-Desde el punto de vista cognitivo pedagógico le ponemos 16. Pero en lo sicológico social afectivo, que es lo que más me preocupa le ponemos 9,5.

-Raspado y esperando ayuda.

-Sí esperando ayuda para pasar. ¿Cuántos niños hemos pérdido? ¿Cuántos desertaron? ¿Cuántos atentaron contra su vida? Que no es más del 1%, pero… ¿cuántos con tik tok y las redes sociales inventaron atentaron contra sí mismos? Cuando vemos las bandas delictivas de Caracas… ¿De qué edad son esos chamos? Doce o 16 años. Deberían estar en el sistema escolar. Y allí estamos reprobados y deberíamos avanzar en los próximos años.

-¿Se ha profundizado la desigualdad?

Sí. Antes cuando me lo preguntaban yo defendía que no había desigualdad porque el hecho de que yo esté pagando un colegio donde hay materias adicionales y en el público no, no sentía una desigualdad, pero es que ahora hay desigualadad de privado a privado. Hay colegios privados que quieren hacer las cosas mejor, pero sienten temores porque no hay una orientación firme y menos en el sector público. Conozco escuelas del sector público que quieren apostar a hacer más, pero entonces se dice que hay una instrucción y no puedes traer a la maestra porque es cuarentena radical. Hay un elemento adicional. En el mundo entero las escuelas estuvieron cerradas al 100% entre los meses de mayo, junio y agosto del año pasado. En Venezuela hay otros factores como transporte, falta de gasolina, sueldos miserables, todo eso se suma para paralizar el sistema educativo.

-¿Cómo se vuelve a la presencialidad en septiembre?

-Se tiene dar. Hay que volver a la presencialidad en septiembre. El Gobierno habla de regresar en octubre. Nosotros estamos diciendo que tenemos que hacer una nivelación. Permítannos saber cómo están nuestros muchachos. Aquí tiene que haber un cambio en el curriculum. ¿No es el momento? ¡Está bien! Estamos en una pandemia no vamos a cambiar el curriculum pero sí integrar herramientas de la parte económica, porque al fin al cabo más de un estudiante que está en tercer o cuarto año está desestimulado. Dice para qué yo voy estudiar. Hay que captarlo. Decirle que tienes un título de bachiller, pero no es solo un bachiller en ciencias sino que te voy a capacitar, te voy a formar para que salgas preparado en lo que te interesa. ¿Son la redes sociales? Te capacito en eso y te doy un título con una mención.

-¿Con un oficio? Como tuvimos las escuelas técnicas industriales que se cerraron en tiempos de Caldera I. ¿Eso es posible hacerlo ahora?

-Si es de corto plazo es posible hacerlo. Pero este es un proyecto que lleva no menos de cinco años. Pero eso lleva otro elemento: ¿Quiénes serán los profesores? Ustedes pueden dar clases de castellano y literatura como comunicadores que son. Entonces el Pedagógico, las escuelas de educación como la UCV y la Católica Andrés Bello tienen tres dando 100 de becas a chamos para estudiar educación y no logran la meta. Se quedan en 70 u 80. Hay donde estudiar, pero las escuelas están llenas de telarañas.

-Andiep propone volver en septiembre para una nivelación… ¿de cuánto tiempo?

-De seis a ocho semanas dependiendo. Primaria es una cosa, bachillerato otra.

-¿Cómo sería eses protocolo?

-El mismo que propusimos en noviembre del año pasado. No podemos hablar de 100% de asistencia eso lo tenemos que tener claro. Un padre puede decir que no va a mandar a su hijo hasta que todo el mundo no esté vacunado y eso hay que respetarlo. No tiene porque ser obligatorio. Pero que tampoco que el ministerio nos diga que son 10 muchachos por aula. Arrancaríamos con un 30% de la capacidad de las aulas progresivamente. Con 30% de la capacidad del salón, mínimo dos tres días a la semana, cuatro o cinco horas diarias con materia esenciales. Pero debemos influir la parte económica, darle la mano de obra del país, con un estímulo. Pero tampoco es que vamos a decirle al muchacho vete al mercado laboral. También se puede seguir estudiando e ir a la universidad. Aquí se dedica seis, siete años al prescolar. Ocho años en primaria y cinco en la universidad. En todas las carreras el primero se pierde porque se ve un acomodo de lo que se quiere, lo evalúan de cómo está.

-¿Hay condiciones para la presencialidad?

-Sí hay condiciones.

-¿Hay infraestructura, salarios, salario mínimo de los padres?

-Estamos hablando de condiciones educativas. Las sociales son las que tenemos que evaluar. No podemos seguir con una desigualdad tan grande cuando en el sector privado pagamos entre 40 y 300 dólares a sueldos en el sector público 2,3 4 dólares.

-Por las condiciones de la pandemia se puede volver, pero por lo social no.

-Gasolina, transporte, servicios. Cantv el año pasado, mal que bien funcionaba, pero desde noviembre hacia acá se ha ido deteriorando. Hay situaciones que hay que sincerar. El mismo Gobierno debe asumir que Cantv esta arruinado. No sirve. Que lo asuman los chinos. Así están las empresas del Estado. He estado viajando por el país para ver las condiciones en que están los colegios y veo empresas arruinadas.

¿Que ha encontrado en los colegios?

-Estamos frenando colegios que quieren cerrar. Que dicen “no aguanto más”. Les digo: Vamos a seguir adelante, apostemos. Me dicen vamos a seguir pero vamos a dar un cambio.

-Si la decisión es no volver a la presencialidad… ¿Qué va a pasar?

-Seguiremos retrocediendo. Si ya llevamos un retroceso de cuatro o cinco años, súmenle un año más. O seis, siete años más. Porque el problema está en cuándo van a egresar. Supongamos que las universidades osadamente dicen vamos arrancar, de dónde se van nutrir cuando el estudiante dice ya no quiero más. Hemos conseguido estudiante de 20 puntos que bajaron a 14 puntos. Se está perdiendo el estímulo. El desámino es muy alto. Por más que lo estimules llegará un momento en dirán no puedo ni quiero más.

-¿Hay relaciones con el Ministerio de Educación?

-Ya tuvimos la primera reunión con el ministro Piñate. Tuvimos ese primer encuentro que siempre se da con precaución. La educación privada hizo su planteamiento y propuestas. Se sorprendió de la cantidad de reuniones que tuvimos con Aristóbulo Istúriz y dijo: “Vamos a seguir con la mesa técnica porque está dando resultados”. Hay relaciones y quisiéramos más apoyo. Nosotros le pedimos déjennos trabajar, establecer nuestras estructuras de costos y nuestro proyecto educativo que es al final lo que nos determina la estructura de costos.

-¿El esquema 7X7 no le funciona a la educación venezolana?

-Es que no le sirve a ninguna empresa, no le sirve a nadie. El país se mueve por la educación. Decíamos antes cuando no se veía tráfico: “es que ya no hay clase”. Eso lo sentía hasta el que no tenía muchachos en edad escolar. Pero vamos a entender que si sigue el 7X7 que no ha dado respuesta, seguimos estancados. Solo ha servido para que algunos se beneficien. El 7X7 ya hay que levantarlo. Es necesario levantarlo.

-Usted ha denunciado la existencia de bodegones educativos.

-Resulta que hay instituciones que tenían que abrir para hacer mantenimiento y los mandaban a cerrar la institución a la fuerza, pero resulta que hay padres que llevaban a los chamos a locales comerciales y casas particulares de lunes a viernes sin ningún tipo de control para tener clases. Pero… ¿A dónde iban las notas? Tú lo puedes preparar pero… ¿Quién lo va a evaluar? ¿El señor que está en la casa que tiene una buena intención o el maestro que está en la escuela y tiene la capacidad para hacerlo? Comprendo y entiendo que la COVID-19 no es un juego, pero la protección y la prevención la tenemos que hacer nosotros, cada uno de nosotros. Tiene que haber un plan de vacunación y lo queremos conocer.

-¿Han vacunado a los maestros de Andiep?

-Sí. A 10% en marzo tal cual fue acordado con Aristóbulo. Pero solo se cumplió en marzo. Vemos que se están vacunando por el Sistema Patria, pero no por ser docentes, pero se están vacunando. Lo que no entendemos es la vacunación porque están inmunizando a jóvenes, pero hay personas mayores que no. Hay un protocolo de la OMS muy claro que dice sector salud, personas mayores de 60 y después el sector educativo. En el mundo entero el sector educativo arrojamos el 6% del PIB. Una cifra grande.

-¿Qué proponen?

-Se tienen que vacunar  a los docentes. Somos 350.000 ojalá sea esa cifra. Podemos ser con personal administrativo y obrero cerca de 500.000. Nosotros hicimos una propuesta parecida a la Fedecámaras. Dijimos que podíamos vacunar y guaradar un 20% para el sector público. Hay que vacunas a los docentes y luego vamos a los estudiantes, eso es lo correcto.