“Usar los hoteles o los sitios de aislamiento para personas que no tienen síntomas y que fueron diagnosticadas con pruebas de diagnóstico rápido es absurdo”, asevera el médico y vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Infectología. No se pueden mantener las mismas medidas empleadas en el mes de marzo, cuando había pocos casos reportados por día

Todos somos venezolanos, todos nos salvamos o nos hundimos en el mismo barco. El médico infectólogo Manuel Figuera insiste en su mensaje, por encima de diferencias políticas o ideológicas: “Este es el momento de pedir ayuda”. Venezuela necesita apoyo para poder afrontar la crisis previa y la crisis causada por la COVID-19. “El momento es ya: si no lo hicimos hace meses tenemos que hacerlo ya y no cuando tengamos una cifra que va a ser más horrorosa que lo que tenemos hoy día”.

En entrevista con contrapunto.com vía Zoom realizada este sábado 11 de julio, Figuera insistió en que se debe escuchar a los médicos venezolanos y las medidas que plantean. Como infectólogo, propone medidas como descentralizar la PCR, buscar oxígeno, posponer las elecciones parlamentarias e, incluso, instalar un hospital de campaña en Caracas. “Hay que visualizar esto como si fuera un tsunami”, expone. “La ola ya nos llegó” y “tenemos que hacerlo más rápido y mejor”.

Los primeros mil casos se reportaron en 72 días, y se pasó de 7 mil a 8 mil casos en menos de cuatro días, enfatiza. “Hay que entender los números para tomar previsiones y saber cómo actuar. No podemos estar actuando igualito que en marzo”.

Hay que revisar qué ha hecho que aumenten los casos “y entender los errores”, porque “insistir con cosas que no funcionan evidentemente es inadecuado”.

Recuerda que en Europa se conoce de “superdiseminadores” o “supercontagiadores” de la COVID-19, y no descarta que el foco registrado en el estado Nueva Esparta se deba, justamente, a un “superdiseminador”.

Figuera considera que, en la actualidad están encerrando en hoteles y otros lugares a personas que podrían tener o no COVID-19. “Podríamos hacerles las pruebas adecuadas y ver si están contagiados o no, y en caso de estar contagiados, los metemos en aislamiento”, plantea. “Usar los hoteles o los sitios de aislamiento para personas que no tiene síntomas y que fueron diagnosticadas con pruebas de diagnóstico rápido es absurdo”.

Descentralizar las pruebas PCR, que permiten tener la fotografía del coronavirus, es muy importante. La enfermedad tiene un periodo de incubación de 2 a 12 días, durante los cuales las personas sin síntomas pueden estar contagiando a otras, enfatiza. Al hacer las pruebas en un solo laboratorio se generan “cuellos de botella” y retrasos. “Estamos viendo la epidemia en retraso”, afirma.

COVID-19 “va a ser largo”, sentencia. Alcanzar la llamada inmunidad de rebaño va a necesitar años. Un año o más sin tapabocas y con distanciamiento físico, calcula. No lo sorprende que funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro reporten que se enfermaron, porque el contacto estrecho con otras personas conlleva un riesgo de contagio. Les pide ponerse en los zapatos de los ciudadanos que se están enfermando y acuden a un hospital que no tiene agua ni lo básico.

Considera que, a estas alturas, el 7+7 “es irrelevante”. En este momento los estados de frontera son los más “calientes”, y se están incrementando los casos en el Distrito Capital y en el estado Carabobo. “Conocer lo que está ocurriendo en cada región permite tomar las medidas, porque las medidas de cuarentena no tienen porque ser uniformes para todo el mundo. Pueden ser asimétricas”.

Comenzar las clases a distancias es una medida necesaria, pero que va a aumentar las brechas. “Los que no tienen electricidad, internet o manera de conectarse, si antes tenían una educación deficiente, ahora no van a tener ningún tipo de educación”.

Este es un momento para “hacerlo mejor”, subraya. Por eso plantea acciones como:

-Autorizar que otros laboratorios hagan las pruebas PCR, además del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel.

-Que el abordaje sea médico, con las personas que más sepan. “En Venezuela tenemos una población médica profesional que sabe muchísimo, y nos han apartado desde hace muchísimos años”, lamentó.

-“Pidamos ayuda humanitaria”, remarca. “Estamos en un momento de crisis y tenemos que pedir ayuda”. Por ejemplo “necesitamos equipos de protección personal ya”.

-“Necesitamos un sitio que pueda albergar a muchas más personas que progresivamente se puedan enfermar”, apunta. En La Carlota, con apoyo de China, se podría hacer un hospital como el que hicieron ellos.

-“Necesitamos oxígeno. Hay hospitales donde no hay oxígeno”, reporta. “Es mejor tener oxígeno en todos los hospitales o centros de salud”, equipos de ventilación mecánica, equipos para monitorización.

-No hay condiciones para hacer las elecciones este año. “Realmente no, porque las elecciones van a conllevar una gran concentración de personas en espacios usualmente cerrados, como pequeños colegios y pequeñas escuelas; largas colas de personas y población que no va a querer salir por miedo”. Este “no es momento de elecciones”, reitera.

-Es preferible invertir el dinero en mejorar los equipos de protección personal” que haciendo desinfecciones ambientales que no funcionan para nada, y que son efectistas” pero que en realidad “no están controlando el problema”.

-En lugar de una mala educación a distancia “hasta sería más aceptable buscar dar clases al aire libre, en la plaza del pueblo, con los niños sentados a dos metros de distancia, con 20 muchachos y el profesor dando clases con una máscara facial y todos con una máscara facial”.