En marzo debe estar nombrado el nuevo Consejo Nacional Electoral, ojalá que por unanimidad, subraya el parlamentario de Acción Democrática. Luego del proceso de la elección del CNE dice estar seguro “de que vendrá la elección de un nuevo fiscal”

Si adeco es adeco hasta que se muere, como decían antes, al diputado José Manuel Muqueza le quedan unos cuantos años por delante para honrar esta frase. Tal vez no ha vivido un presente glorioso, mas sí trabaja para hacer realidad el “we wil come back” que en algún momento pronunció el líder histórico de Acción Democrática (AD), Rómulo Betancourt.

La tolda blanca se está reconstruyendo y “no para salir a echar piedras, no para salir a quemar carros, no para salir a romper instituciones”, sostiene el legislador por el estado Bolívar y secretario general de AD en ese estado del sur del país.

Un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) es una de las principales tareas de la Asamblea Nacional (AN) del año 2020. Pero no es la única, y así lo recuerda Muqueza. Considera que “quien tiene el sartén por el mango ha cedido” y “nosotros tenemos también que hacerlo” para la reconstrucción del país.

Venezuela, según su visión, está “para una unidad superior, por encima de las ideologías políticas”. Desde el momento en que los dirigentes políticos aceptaron ir a elecciones “ya estábamos claros en que teníamos que ir por la ruta del diálogo, de la reconciliación” y no por la ruta de “en seis meses te saco, todas las opciones están sobre la mesa, el estatuto de transición, la intervención, la renuncia”.

En defensa del voto, Muqueza toma el ejemplo de Hugo Chávez en 1998, y sentencia que, de no haber ido a elecciones, “nunca hubiese llegado al poder, porque en 1992 se probó con las armas y no pudo llegar. Venezuela no es un país golpista; es un país electoral. Hugo Chávez, con su formación militar, lo entendió; bueno, los demócratas tenemos que entenderlo”.

De la AN “podemos esperar mucho. Vemos, en primer lugar, cómo ya hay una mesa de diálogo y reconciliación nacional, que la dirige el presidente de la AN y el primer vicepresidente es el jefe de la fracción parlamentaria de AD, Luis Eduardo Martínez”, refiere Muqueza en conversación con Contrapunto.com. Esta debe ser “una AN nacional de diálogo, de entendimiento y no de revanchismo”.

También se nombró el comité preliminar para elegir un nuevo CNE, destaca. “Tenemos confianza” en que “más pronto que tarde vamos a tener nombrados los cinco rectores principales y los 10 suplentes para luego ir al proceso electoral”, que AD ha pedido que sea una megaelección (alcaldes gobernadores, consejos legislativos y concejos municipales).

Muqueza no cree que el país puede llegar a un CNE completamente nuevo. “Tampoco es malo que alguno de los rectores que está en estos momentos sea reelecto. El trabajo que ha hecho este CNE, de llevar el proceso electoral del 6 de diciembre, lo hizo muy bien. Ahí está la doctora Indira Alfonzo, el rector José Luis Gutiérrez, que hicieron buen trabajo”, opina. Lo primero es ver “si ellos se postulan o alguien los postula” y, si son postulados, “la intención del comité es elegir a las 15 mejores personas. Y si ellos están en las 15 mejores personas serán electos nuevamente”.

Aunque “hemos hecho nuestras críticas sobre actuaciones que no están en el marco de la ley, en el marco de la Constitución”, expone, “sí tenemos que tener confianza en el CNE, y mucho más en el nuevo CNE que va a estar por siete años” y que se va a elegir por el Parlamento. “Vamos a buscar, y es lo que queremos, que el CNE no sea electo solo por la mayoría, sino que sea electo de manera unánime y que los 277 diputados que estén ese día sentados en el Palacio Federal Legislativo alcen la mano y voten por un CNE en consenso para que podamos ir al proceso electoral venidero, que posiblemente sea en diciembre”.

-¿Cuál puede ser un CNE potable? ¿A qué se puede aspirar? ¿A 2x2x1?

-Deberían ser cinco, cinco y cinco que no pertenezcan a ninguna organización política, que no tengan ninguna afinidad. Pero todos sabemos cómo se manejan las cosas, y todos sabemos que el ser humano tiene una ideología. Hay personas que dicen no son políticas pero tienen su ideología. ¿Qué es lo que tenemos que buscar? Que las cinco personas que estén ahí sentadas como principales y los 10 suplentes hagan su trabajo. Que no esté por encima de su trabajo o de sus deberes la ideología política. No podemos volver a tener rectores, como hubo en algún momento, que los señores casi estaban en los eventos del partido de gobierno. Tampoco vamos a pensar que vamos a tener cinco rectores que van a estar en los eventos de los partidos de oposición. Eso no va a ocurrir. Pero queremos que haya un CNE equilibrado como el que está o mucho mejor. Y eso es lo  que vamos a buscar.

A finales de marzo “deberíamos tener un Consejo Nacional Electoral electo” e instalado, calcula. “Si tenemos la voluntad lo podemos hacer rápido”, para que ese CNE “dicte las pautas del proceso electoral venidero”.

¿Cómo se llega a un CNE votado por unanimidad? “Que los rectores sean medianamente equilibrados, sean rectores que ambos sectores los respeten, como en este momento pasa con el CNE. Ambos sectores que participamos respetamos al CNE siempre haciendo sus críticas, siempre buscando las mejoras”, enfatiza.

Ha podido ocurrir, “si el gobierno se hubiese vuelto loco”, que el oficialismo designara un CNE con las boinas rojas, asevera. “Gracias a Dios han entendido que solos no se puede; que así tengas una mayoría en la AN no lo puedes hacer, porque vas a tener un pueblo en contra. Lo entendieron y vamos a elegir un CNE entre todos”.

La megaelección, a su juicio, será una ganancia para la población. “Las cuatro gobernaciones en las que hay gobernadores de AD han hecho más trabajo, en estos tres años y medio, que las otras 19 gobernaciones”, alega. “¿Qué va a ganar el pueblo? Que a pesar de que los gobernantes hoy día no tienen todos los recursos para trabajar, podemos tener en diciembre muchos más gobernadores y muchos más alcaldes trabajando por sus estados, por sus municipios; que le hagan la contraloría al gobierno nacional, que le lleven la voz cantante de sus regiones al gobierno nacional”.

-¿Cuáles son las metas?

-Nosotros vamos por la mayoría de las alcaldías y gobernaciones. No tenemos un número fijo. Si la oposición sale a votar masivamente yo no tendría duda de que pasaría algo parecido a lo ocurrido en 2017 con las alcaldías, pero esta vez a favor de la oposición.

El gobierno de Maduro “tiene más de 70% de rechazo”, recuerda. “Nosotros estamos buscando que las 16 organizaciones políticas que fuimos al proceso electoral y estamos habilitadas vayamos con candidatos unitarios en toda Venezuela”.

-¿De qué depende eso?

-Eso depende de la madurez política década organización, de cada dirigente en las regiones. Nosotros vemos cómo hay personas que están postulándose, ya hay nombres sobre  la mesa. Eso no es malo. La fiesta electoral no tiene fecha pero ya hay personas postulándose. Buenísimo. Lo que sí debemos tener claro es que no puede ser que a golpes y porrazos vamos a poner un candidato, o que a mí no me gusta el candidato que eligió toda la oposición y entonces voy a crear un movimiento y me voy a inscribir solo porque soy el ungido. Debemos tener clara una meta: unidos es que podemos lograrlo. De haber ido unidos al proceso electoral del 6 de diciembre nosotros hubiésemos tenido tres veces más diputados de los que tenemos. No se logró, pero lo hemos entendido.

-¿Cómo se va a construir la unidad? ¿Ya hay conversaciones?

-Hay conversaciones en todas las regiones y hay conversaciones en Caracas. Se están buscando los métodos. Se están buscando los liderazgos regionales. Hay una realidad: hay una votación del 6 de diciembre. El país está repartido. En casi todos los estados ganó una organización política distinta; ese es uno de los métodos. Ver la aceptación del candidato de esa organización, ver el rechazo.

En el estado Bolívar “estamos trabajando desde el 6 de enero”, reivindica, y están invitando a dirigentes regionales que no participaron el  6D. “Hasta los momentos no tenemos candidatos, pero sí vamos a salir con los candidatos de gobernadores, los candidatos a alcaldes”.

Muqueza está convencido de que las personas que no votaron “han ido reflexionando”, pero además anuncia que van a ir “sector por sector explicándoles a las personas por qué hay que votar, por qué hay que participar”. Quienes hace dos meses llamaron a la abstención “son precandidatos”, razona. Y anticipa una movilización grande en las regiones. “Va a haber la motivación porque la gente quiere salir de esos alcaldes que no han hecho nada, que en diciembre cumplen cuatro años y no na hecho nada por sus regiones salvo hacer proselitismo  político”.

No descarta el revocatorio contra Maduro, pero afirma que debe ser “analizado en su momento”. Es decir, “si es conveniente o no para el país el revocatorio, o si es conveniente esperar hasta el año 2024 y hacer la elección presidencial”.

El planteamiento de AD es “elegir alcaldes y gobernadores para que ellos vayan haciendo el trabajo de reconstrucción del país, y a través de esa reconstrucción ir sumando adeptos para que en su momento, cuando constitucionalmente toque el referéndum o el proceso electoral, tener un candidato a la Presidencia de la República que no solo sea candidato”.

Además del CNE, Muqueza espera que el Poder Legislativo logre designar al fiscal general de la república, a algunos magistrados del TSJ. “De repente se podría hacer, incluso, un cambio en la ley del TSJ, para aumentar la cantidad de magistrados o para desinflarla”.

En su momento, “cuando sea necesario, se van a hacer esos cambios”, garantiza. “El fiscal general de la república es uno de los cambios que debería hacerse en primer lugar, ya que fue designado por la asamblea nacional constituyente”, comentó. “Luego del proceso de la elecciones del CNE estoy seguro de que vendrá la elección de un nuevo fiscal”.

Levantar las sanciones

En el nuevo espacio de diálogo, manifiesta, se debe hablar sobre la liberación de presos políticos. “Nosotros tenemos del estado Bolívar 13 hermanos pemones que fueron detenidos injustamente. Lamentablemente, uno de ellos murió; quedan 12 en condiciones paupérrimas. Eso lo tenemos que lograr a través de la mesa de diálogo”.

También “que todos los presos políticos salgan liberados”.

Igualmente, hay que trabajar la reconstrucción económica. “No es solamente sentarnos a hablar sobre las sanciones. Es cierto que las sanciones han desmejorado la situación del país; es cierto que las sanciones han llevado al país a un punto de quiebre total. Pero tenemos que revisar lo que pasó antes, lo que llevó a que el país estuviese destruido”, argumenta.

“Tenemos que buscar levantar las sanciones, pero no es levantar las sanciones para que llegue ese poco de dinero que estaba fuera y nosotros agarrarlo para hacer fiesta. No”, descarta Muqueza. “El gobierno tiene que ser serio, dejar de hacer tantas arengas políticas y tanto populismo y sentarse a trabajar de una vez por todas”.

De acuerdo con su ruta, “vamos hacia el proceso de desbloquear al país, pero desbloquear al país para que haya inversión, para recuperar el dinero que está en el exterior e invertirlo”.

-¿Eso no es lavarle el rostro a un gobierno no reconocido y calificado como autoritario?

-No es lavarle la cara a Maduro. Las sanciones no afectan a quienes las piden. Vemos personas que pidieron sanciones y viven en el exterior muy bien. Las sanciones están afectando al pueblo. No se trata de lavarle la cara o no a Nicolás Maduro. Nicolás Maduro tendrá que ir personalmente a enfrentarse a lo que se tenga que enfrentar, pero no podemos poner el país en una agonía total por presionar a Maduro.

-¿Van a ir a EEUU a pedir que se levanten esas sanciones?

-Hay que hacerlo. Lo vamos a hacer. Hay que ir a dónde sea necesario a buscar levantar las sanciones y no para lavarle la cara a Maduro, sino para poder levantar al país. El país necesita ser levantado y eso se logra con el trabajo de todos. La ideología política la dejamos para los procesos electorales dentro del país. En los procesos electorales nos entramos a golpes y porrazos para buscar un cargo, para buscar una curul, una alcaldía, una gobernación y, en su momento, la presidencia. Pero en el momento de trabajar por el país nos tenemos que quitar del pecho las siglas de los partidos y tenemos que ponernos la bandera de Venezuela. Ese dinero que está en el exterior represado es de todos los venezolanos, no es del señor Nicolás Maduro, del presidente de la AN, de los presidentes de los cinco poderes. Es dinero de todos los venezolanos.