Ananda Alberte, una karateca venezolana que jamás baja la guardia

Arnaldo Fernández l @fernandzarnaldo

Actualmente reside en Estados Unidos y lejos de su país mantiene el nivel competitivo con la guardia en alto para superar cualquier obstáculo

Ananda Alberte es una joven karateca venezolana que proviene de una familia con gran tradición histórica dentro de este arte marcial, comenzando por su abuelo que fue nada más y nada menos que el primer árbitro de la Federación Venezolana de Karate y su padre, Luis Alberte una figura muy destacada dentro de esta disciplina.

La joven karateca contó a Contrapunto que se inició en el karate prácticamente desde que tiene uso de razón, a los dos años y medio, siendo tercera generación de la familia Alberte en este deporte, siguió transitando el camino y cosechando logros para Venezuela.

A los seis años debutó como infantil en la Selección de Miranda y como dato curioso nos cuenta que sus primeros triunfos se dieron en la modalidad de kumite (actualmente se destaca en kata). “Fue algo muy inesperado, era mucho mejor en kumite que en kata. Tuve muchos logros en la categoría infantil y luego a los 12 años, un mes después en la Copa Simón Bolívar obtuve el primer puesto y fui convocada al panamericano en donde quedé de quinto lugar”.

A pesar de no subirse al podio, Ananda asegura que se llenó de mucha esperanza para seguir adelante y posteriormente cumplió con eventos sudamericanos y centroamericanos. Los logros de esta joven atleta nacional han sido muy destacados, sumando cuatro medallas sudamericanas, cuatro títulos centroamericanos y en panamericano sumó bronce y plata.

“En 2017 tuve que mudarme a los Estados Unidos por la situación país que todos conocemos y hasta 2018 estuve viajando a Venezuela para continuar haciendo el ranking ya que era un requisito de la federación para poder acceder a los eventos importantes”.

A pesar de ello, la joven karateca entra en 2018 en un estatus migratorio que no le permitía seguir viajando fuera de los Estados Unidos, razón por la que no pudo seguir asistiendo a los campeonatos nacionales en Venezuela, esto debido a que la Federación Venezolana de Karate no cuenta con un plan de inclusión para los atletas expatriados, todo esto la excluyó de las competencias nacionales.

Luego de esta situación, la joven karateca nacional recibe su Green Card, para ese momento se aproximaba el Campeonato Sudamericano en el que aspiraba a colgarse su quinto oro. Lejos de conseguir el apoyo por parte de la Federación Venezolana de Karate, el ente dejó la plaza vacante y así perdió una oportunidad que la desmotivó en su momento porque en sus competencias anteriores nunca se había bajado del podio.

Además de entrenar constantemente, esta joven guerrera del karate venezolano trabaja como instructora en el dojo de su padre, dando clases desde los más pequeños hasta a los más grandes: “Me siento orgullosa de transmitir mi pasión por el karate a esos niños para que el día de mañana logren lo mismo que yo o más allá, eso para mi sería algo muy emocionante”.

Además de su carrera deportiva, Ananda Alberte estudia y actualmente se encuentra en la etapa del college en Estados Unidos, un preuniversitario, lo cual es algo básico para ser transferida a una universidad, de las que tiene varias opciones, estudia gerencia deportiva y allí estampa sus conocimientos ayudada siempre por sus exitosas experiencias.

Ante la falta de respuestas por parte de la Federación Venezolana de Karate, Ananda decidió seguir adelante y salir de ese parón competitivo que tuvo. Participó en la Karate 1 Youth League, una competencia en la que la Federación Mundial de Karate le permitió la entrada debido a sus logros y trayectoria.

Siguió participando pese a no recibir el apoyo de la Federación Venezolana de Karate y levantándose ante las adversidades obtuvo un valioso bronce en la Karate Youth League, evento en el que dijo presente hasta que cumplió la mayoría de edad y debutó en la Serie A en Chile, su primer campeonato en los tatamis como categoría adulto.

A pesar de no subirse al podio, Ananda se sintió cómoda y sumó una experiencia que le hizo entender que puede competir con las grandes, quedó en el puesto 13, por encima de algunos nombres importantes, entre los que destacan Sandy Scordo de Francia, algo que en su debut era muy significativo.

Alberte continúa su preparación y compitiendo por Venezuela en Estados Unidos, en campeonatos nacionales, aprovechando las oportunidades que hay en ese país donde se les permite a competidores extranjeros foguearse en distintas categorías y mantenerse en el alto rendimiento.

En el momento en que llega la pandemia asegura que hubo un parón pero que posteriormente pudo adaptarse, llevando el tatami a su hogar y resolviendo la situación para poder mantenerse entrenando, la misma situación le ocurrió dando clases, le tocó utilizar la plataforma Zoom y siguió de manera virtual motivando a los niños.

Destaca al karate como una pasión, que la ayudado en la vida más allá del entrenamiento físico, sin importar lo que pase siempre quiere seguir adelante sin aflojar: “El karate me ha enseñado a que si alguna vez no queremos hacer algo, tenemos que ser disciplinados, hay que continuar y seguir adelante”, subrayó.

Para los que ya se encuentran practicando y compitiendo en el karate también dejó un motivador mensaje: “Nunca bajen la guardia, siempre hay un camino, una oportunidad, manténganse entrenando de manera constante si realmente quieren lograr algo vayan por ello, siempre debe haber un balance, sigan adelante…¡Oss!