No se sabe cuándo, pero seguro viene. La paridad de 4,60 o 4,70 bolívares por dólar es ficticia e insostenible, enfatiza el economista José Manuel Puente. La verdadera puede ser de 12 a 18 bolívares por dólar, calcula el economista David Mendoza

Muchas cosas han ocurrido en la economía venezolana desde que, en 1929, se colocó el bolívar en 3,35 unidades por dólar. O desde que el gobierno de Rómulo Betancourt lo fijó en 4,30. El periodo del chavismo es el que más devaluaciones ha registrado (unas seis hasta 2013), y según el análisis de economistas como José Manuel Puente, viene otra en camino.

Ya en un foro sobre las perspectivas de Venezuela en 2022, organizado por LOG Consultancy en febrero pasado, Puente afirmó que más tarde o más temprano el gobierno de Nicolás Maduro tomará la decisión de devaluar, y que probablemente la paridad esté en ocho bolívares por dólar.

“Sigo sosteniendo el punto de la apreciación (del bolívar). De hecho, esa apreciación se ha agudizado”, señaló Puente, este miércoles, a contrapunto.com. La teoría económica no se equivoca en temas como la apreciación del tipo de cambio, subrayó. “Si tienes una inflación que está muy por encima de tus socios comerciales, tu tipo de cambio vive una apreciación brutal”, reiteró.

Este miércoles el vicepresidente de Conindustria, Francisco Acevedo, remarcó que el país está “en una sobrevaluación importante” de la moneda y apuntó que la inflación es de 80% a 90% con una devaluación de 4%. “Venezuela necesita devaluar el bolívar para equipararlo al anclaje cambiario”, planteó Acevedo.

David Mendoza, director de Termómetro Económico, aclaró que no ha escuchado comentarios sobre una posible devaluación. “Pero sí creo que el tipo de cambio que ha tenido el gobierno anclado a una tasa nominal, a través de la subasta de dólares, ha ido creando una disparidad más o menos importante entre la inflación acumulada y el tipo de cambio”. Es decir, mientras el tipo de cambio se mantiene prácticamente fijo, “hay una acumulación de inflación mes a mes”, y sube el precio de bienes y servicios, explicó a contrapunto.com.

Cómo se explica que el dólar no aumente si se incrementan los bienes y servicios, se pregunta Mendoza. La respuesta la tiene el Banco Central de Venezuela (BCV) con sus subastas, o lo que es lo mismo, la “quema” de dólares para mantener el tipo de cambio. “Ese tipo de cambio va produciendo el efecto de que se van encareciendo en dólares los costos de producción en el país, y las empresas se van haciendo menos competitivas para exportar”.

La importación, en cambio, resulta atractiva “porque obtienes muchos dólares; como el bolívar está sobrevaluado, vendes en bolívares y con esos bolívares compras muchos dólares baratos”.

En palabras de Francisco Acevedo “tenemos un anclaje cambiario que está afectando la producción nacional y la capacidad de crecimiento”.

El gobierno, opina Mendoza, “regresó a la política de dólar barato que tanto daño le ha hecho al país desde el punto de vista productivo”. Esto afecta a las empresas venezolanas, pero al mismo tiempo, aumenta un poco la capacidad de compra. “Es como una especie de subsidio cambiario. Estimula las importaciones, quiebra las empresas nacionales, genera desempleo o malos salarios, y también genera una sensación de que tienes poder adquisitivo, la cual es muy atractiva para los gobiernos, sobre todo cuando empiezan a prepararse para unas eventuales elecciones presidenciales”.

Foto: Jhonatan Lanza/Archivo Contrapunto.

Cara a cara en el espejo

Es muy difícil determinar cuándo va a ocurrir la devaluación, aclara Puente, porque “con la guerra y con los ingresos petroleros extraordinarios que está recibiendo el gobierno puede retrasar de manera importante esa devaluación, pero tarde o temprano lamentablemente va a ocurrir”. Pero está claro que, sí antes se podía mantener el tipo de cambio fijo gracias a una inflación reducida y estable, ahora es imposible que esa careta no se rompa.

“La conclusión es que el 4,60 o 4,70 (bolívares por dólar) es absolutamente ficticio y no es sostenible. Lo que no puedo decir es cuándo lo va a hacer el gobierno, porque el gobierno puede soportar un poco más gracias al choque petrolero consecuencia de la invasión de Rusia a Ucrania. También puede seguir siendo muy irresponsable y evadir, evadir, retrasar la medida un buen tiempo más”, expone Puente.

“Estamos seguros de que va a ocurrir. El cuándo es lo que no puedo, de manera asertiva y seria, definir. Pero lamentablemente lo vamos a vivir y va a ser un ajuste cambiario tremendo, que va a generar un sobresalto importante en términos de la actividad económica y en términos del nivel de precios de la economía, porque el tipo de cambio es un factor muy superior”.

La relación bolívar-dólar puede ser 9, 10, 11, calcula Puente. En enero de este año, refiere Mendoza, algunos analistas ubicaban la paridad en 10 a 15 bolívares por dólar, a la que “deberíamos sumarle 20%, que es la inflación acumulada”. El economista estima, entonces, que debería ser de 12 a 18 bolívares por dólar.

Si un usuario le pregunta qué hacer, David Mendoza respondería: “Compre muchos dólares y no los cambie, porque en algún momento tiene que venir un ajuste, porque se está alejando el tipo de cambio mantenido artificialmente por el BCV en relación con cuánto debería costar un dólar de acuerdo con la inflación acumulada”.