Un salario mínimo de 130 bolívares (menos de 25 centavos de dólar) se convierte en un aguinaldo cortico. Por eso, gremios como la Asociación de Profesores de la UCV (Apucv) y organizaciones como la Red Sindical Venezolana pusieron el aumento de la bonificación de fin de año en su agenda de lucha, e incluso llevaron 45 mil firmas al Palacio de Miraflores para respaldar la exigencia.
Mauro Zambrano, secretario de Fetrasalud, explica que ya lograron la coordinación para la lucha común por aguinaldos más contundentes. «No pueden ser calculados a 130 bolívares. Exigimos que sea con base en el salario integral», lo que los elevaría a unos 800 dólares, estima.
Este planteamiento no es nuevo. Desde que comenzó la bonificación del salario, la dirigencia sindical ha insistido en que los aguinaldos sean ajustados en función del salario integral.
El pago del bono de profesionalización se ha convertido en otro tema de debate, porque -como lo plantea Zambrano- es excluyente «y deja a más de 200 mil trabajadores por fuera». También, los dobles cargos, porque las autoridades han decidido que se pague una sola remuneración por una labor doble, «lo que es inaceptable». El dirigente igualmente planteó que se extienda a jubilados, contratados y personal obrero.
El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) «documentó 652 protestas durante el mes de agosto de 2026, equivalente a 22 manifestaciones diarias en promedio. Esta cifra representa un aumento de 288% en comparación con agosto de 2025, cuando se registraron 168 protestas».


Como lo registra esta organización, «trabajadores activos, jubilados y pensionados mantuvieron sus exigencias de salarios y pensiones acordes con el costo de la canasta básica, recuperación del poder adquisitivo y cumplimiento de las contrataciones colectivas».
No con «tres lochas»
La reunión de consenso laboral del pasado lunes congregó a factores del gobierno y centrales sindicales. Entre otras, la CTV, a la cual está afiliada Fetrasalud. «Esperamos que de allí salga algo, no que se salga con tres lochas», resalta, «pero no se ha visto voluntad política para hacerlo».
La lucha de muchos años ha sido «para que regrese el salario al país». Como lo subraya, han ingresado al país 26 mil 600 millones de dólares «y eso no se ve reflejado en el recibo de pago del trabajador».
La próxima semana, en principio, se realizará un encuentro de los sectores universitario, magisterio y salud para coordinar las acciones a seguir, que incluyen un paro activo. Zambrano aclara que no hay consenso en torno a temas como prestaciones, retroactividad e inamovilidad.





