En cuatro días el valor del mercado alternativo ha subido 7,15, la mitad de todo lo que se incrementó en las tres semanas previas

Nuevas presiones llegan sobre el mercado de divisas y hemos visto como ya superó la barrera de los 400 mil bolívares por unidad del billete estadounidense.

Al revisar las razones del porque de este aumento se puede observar que la decisión de flexibilizar el encaje legal vigente incide en las expectativas de que se ampliará la demanda de billetes de verdes ante la oferta finita, lo que hace que su precio se eleve de manera rápida y sostenida.

Hasta el momento no se conoce que los recursos liberados del encaje legal hayan sido efectivamente prestados a los demandantes de créditos, sin embargo la sola idea de que puedan entrar en el mercado, generan un movimiento en el precio de las divisas.

Pero… ¿Por qué necesariamente estos recursos en bolívares tienen que ir a perseguir dólares? ¿La idea no es ir hacia la producción y no dedicarse a la especulación cambiaria?

Las respuestas apuntan a dos razonamientos.

El primero es la reacción natural de protegerse en moneda dura cuando accedes a recursos y eso presionará el tipo de cambio. El segundo se asocia a la poca oferta de bienes y servicios locales para apalancar la producción.

El aparato industrial venezolano, según las cifras de Conindustria, está funcionando con el 21% de su capacidad instalada así que seguramente requiere importar maquinaria, repuestos, insumos que no se consiguen en el país. De ser cierto esto tendrá que salir a buscar divisas para acceder a esos en el caso que sea financiado con algo de esa flexibilización del encaje legal.

Es decir que por una o por otra razón los bolívares saldrán a perseguir dólares y aun sin salir al mercado estos recursos, vemos como en cuatro días el valor del mercado alternativo ha subido 7,15%, la mitad de todo lo que se incrementó en las tres semanas previas cuando subió 14% entre el 1 y el 21 de septiembre.

Ojalá los recursos apoyen el crédito productivo y la medida ayude mover la economía pero eso todavía está por verse.

Las distorsiones acumuladas y falta de confianza son variables que entran en la ecuación junto con la vocación especulativa de algunos jugadores del mercado.

¿Qué pasará cuando entren jugar de verdad los recursos liberados?

No tenemos bolas de fristal para el futuro, solo tenemos los pies planos para pisar tierra y tratar de analizar los hechos.

El juego sigue