El consultor del sector energético señala que para dinamizar la economía debe recuperarse el sistema eléctrico. Señala que en 2013 producían 27.000 megavatios y hoy esa cifra está 12.000 megavatios

Caracas ha sido privilegiada con los planes de distribución de carga y sufre menos los cortes de energía eléctrica que en la provincia llegan a ser de tres días a la semana con varias interrupciones en menos de 24 horas.

Rudi Cressa, consultor del sector energético señala que el sistema eléctrico “trabaja al límite” y las mínimas complicaciones producen fallas que se siente en todo el país.

Advierte la falta de mantenimiento y la falta de personal calificado para llevar adelante el sector.

-¿Cuánto es el déficit de generación eléctrica que en este momento tiene el país?

-El sistema eléctrico se compone de tres subsistemas macro. Estaríamos hablando de generación, transmisión y distribución de la energía. Actualmente pudiésemos estar hablando de que estamos en capacidad operativa de generar cerca de 12.000 megavatios y el consumo, dado las restricciones de la pandemia, se pudiese estimar entre 9.000 y 10.000 megavatios. Vemos que a nivel de generación no está el déficit, el tema es que esos puntos donde se está generando la energía no son los mismos puntos donde se está consumiendo y por eso es que vemos regiones del país que están siendo más afectadas por el tema de los cortes, las interrupciones del servicio que otras. Vemos la región insular, la región occidental del país, es decir, Maracaibo, Zulia, Táchira.

Cressa explica y trata de graficar con sus palabras que la región zuliana está a la cola del sistema de distribución de electricidad y señala que “el 80% de lo que se están generando sale de Guayana. Es decir, que estas serían las regiones que geográficamente se encuentran más alejadas de ese punto de generación”.

Concentra el problema en que hoy no se está generando energía en otros puntos del país y señala como ejemplo que en occidente esta la central Josefa Camejo en Los Taques Paraguaná “que tiene una capacidad de 400 megavatios y está detenida”.

“En centro occidente esta una de las plantas termoeléctricas más grande de Latinoamérica que es Planta Centro y está apagada totalmente. Al apagarse esta generación termoeléctrica, que es la generación local en todas las regiones del país, quizás quitando la región sur occidente, por un tema de su bajo consumo, todas las demás están importando de otra región, en específico de la generación hidroeléctrica de Guayana están importando más 50%”, sostiene Cressa.

Según sus cifras esto puede variar de una región a otra y señala que en centro occidente “se pudiera hablar de que está trayendo el 90% de la energía desde otras regiones. Esto hace que el sistema también operen unas condiciones de inestabilidad bastante altas y pueden ocurrir fallas como la que la que evidenciamos el 7 de marzo de 2019, que tuvo creo tres días con un apagón nacional”.

-Caracas hasta ahora había estado ajena a los cortes diarios que se viven en provincia. Incluso hay algunas estadísticas que muestran que en el interior del país se va la luz por lo menos tres veces a la semana y no solo una vez al día. ¿Por qué?

-En estos planes de administración de carga, como los llaman, siempre habrán lugares privilegiados, como en este caso la región de Caracas, Vargas, quizás también por su importancia a nivel administrativo y a nivel de que todas las oficinas gubernamentales están acá y la importancia que tiene la capital. Ciertamente una región privilegiada y una que tiene prioridad a ese suministro de energía eléctrica. Vemos en la región insular que es en la única en la que se han anunciado planes de racionamiento de hasta tres horas diarias. Se han mencionado como planes de racionamiento, pero la administración de carga le da una prioridad como la región central en especial Caracas y el estado La Guaira.

-Ya nos está alcanzando. Vemos bajones continuos en la ciudad capital.

-Por lo mismo que mencionamos. Tenemos un sistema que está operando al límite donde el 80% está viviendo una fuente única y se reparte al país a través de tres troncales, entonces una falla mínima en alguna de esas tres troncales va a afectar a todo país. También tenemos falta de mantenimiento, falta de lo que son actividades de poda, mantenimiento de sistemas de transmisión y en especial en Caracas hemos evidenciado fallas en las últimas dos o tres semanas que también son producto, seguramente de fallas de aislamiento que tienen que ver con estas lluvias que han ocurrido. Son lluvias con bastante el volumen y en las dos últimas semanas hemos evidenciado apagones y hemos evidenciado fallas eléctricas de forma más recurrente de lo que veníamos acostumbrados durante este año al menos quienes vivimos en la ciudad capital.

-Siempre hay que asociar las lluvias con la falla de electricidad. No siempre es así.

-Pudiesen haber efectos que vienen después de la lluvia. Pero falta de mantenimiento, árboles que se hayan caído y hayan afectado algunas líneas, sí pudiese existir una relación causal entre los dos eventos. Sin embargo, la causa real es ese descuido en el mantenimiento que va desde la falta de inversión hasta lo que es la pérdida de un capital humano especializado que era el que se encargaba de realizar esos mantenimientos rutinarios.

-Está en capacidad el sistema eléctrico para asumir que se suprima el esquema 7 + 7, es decir, que las empresas trabajarán en todo el tiempo, toda la semana. ¿Es el 7+7 parte también de un racionamiento de energía?

-Recordemos que la mayor parte del consumo eléctrico, por verlo desde ese desde ese lado de la ecuación, tiene que ver con el sistema industrial venezolano, que está reducido casi en 80%. Entonces más allá de aguantar una supresión del 7 + 7 tendríamos que verlo de cara a lo que pudiese ser esa hipotética recuperación de una economía que se ha contraído también 80% desde 2003.

Cressa se detiene y busca en las gavetas de su memoria un ejemplo y señala que “para que tengamos un idea la capacidad instalada que tenemos -no la capacidad operativa- está alrededor de los 37 mil megavatios, así que con trabajos de mantenimiento y reparación, estaría en condiciones, más que suficientes, de poder afrontar esa reactivación de la economía, si se hacen los trabajos y las inversiones necesarias”.

“Tenemos un consumo muy disminuido. Para que tengamos una idea en 2013 podríamos hablar de 18.000 megavatios, en el pico de consumo que llegó a tener Venezuela, antes de que empezara la economía a decrecer para llegar a los 9 mil megavatios de consumo que tenemos hoy. Para ese año estábamos en capacidad de generar alrededor de 27.000 megavatios”, sostiene el consultor del sector energético.

Explica que para que un sistema funcione de manera sana debe tener la capacidad de “exceder el consumo entre 30 y 50% porque se requiere mantenimiento, requieren de desconexión, y requieren tener ese margen operativo de sobra para que se puedan realizar esos mantenimientos que deberían ser rutinarios. Actualmente estamos en una condición que debemos estar produciendo entre 20% y 30% más de lo que se está consumiendo. Quitando las otras limitaciones de transmisión significa que cualquier trabajo de mantenimiento va a generar una interrupción en el servicio.

-Con un aparato industrial que, según las cifras de Conindustria, apenas está al 20% de su capacidad instalada, si esto creciera entonces con la actual generación no podría arropar ni siquiera a llevarlo al 50% de la necesidades.

-Es así, pero en lo que se den las condiciones para que ese aparato industrial pueda crecer también tendremos las que se requieren para atraer las inversiones al país. Se esperaría que ese crecimiento vaya acompasado y vaya de la mano, pero es algo que hay que tener en cuenta: para recuperar la economía del país hay que recuperar el sistema el sistema eléctrico. La buena noticia es que tenemos una capacidad instalada bastante grande para el tamaño de la economía que lamentablemente tenemos ahora y que ese crecimiento es factible que se dé la mano siempre y cuando existan las inversiones y una planificación real para lograrlo.

-De cuánto serían las inversiones que requiere el pse el sistema eléctrico venezolano para poder avanzar hacia una normalización de su funcionamiento.

-Cuando se realizó el Plan País se estaba hablando de una cifra redonda de 500 millones de dólares por cada 1.000 megavatios. Para que nos hagan una idea general de lo que sería la recuperación de esa capacidad que como digo la tenemos instalada pero nuestra operatividad por diferentes razones. Recordemos que esto también tiene que ir de la mano con la producción de ese combustible que alimenta las plantas termoeléctricas. Muchas de ellas están paradas, no sólo por falta de mantenimiento, falta de repuestos o por daños en las maquinarias, sino porque no tienen cómo alimentar no hay fuel oil y el gas que se producía en Venezuela es gas asociado y está directamente atado con lo que es la producción de petróleo. Ha disminuido su producción en una proporción cercana a la que disminuyó la producción de petróleo, entonces son factores que hay que integrar y el plan de recuperación del país tiene que ser tiene que ser integral y contemplar, poder saber manejar en conjunto la recuperación de todas las industrias, entre ellas el sector el sector eléctrico.

Al hablar en cifras redondas indica que se había proyectado una inversión de “800 millones de dólares para recuperación de 1.500 megavatios en el Guri y 2.500 millones de dólares para la recuperación de 5.400 a 5.500 megavatios a nivel de generación termoeléctrica que, como acabamos de mencionar, depende también de que recuperemos la producción de combustible o podamos importarlo necesario para que estas plantas estén en capacidad de operar”.

-¿En cuánto tiempo sería esa inversión?

-Se hablaba de entre tres y cuatro años, pero hacerla de forma gradual y acompasada porque el crecimiento económico tampoco se va a dar de la noche a la mañana, entonces hay que ir creciendo a medida que se vaya necesitando. Hay otros sectores que también están afectados, el uso eficiente de los recursos y el timing en que se inviertan también va a ser importantísimo. Hay que recuperar la industria petrolera, se tiene que recuperar todo lo que es el sector de agua y saneamiento. Se requieren inversiones en diversas áreas y por eso el crecimiento de lo que es la industria eléctrica se tiene que ir estructurando de cierta forma con lo que se espere que va a ser el crecimiento de la industria nacional que va a tomar ese tiempo. Este plan de recuperación 6.500 a 6.600 megavatios estaba proyectado entre tres y cuatro años recuperar esa capacidad de generación.

-Salidas de corto plazo. Por ejemplo: pequeñas plantas que puedan atender a ciudades. Se habló de las barcazas que podrían haber sido una solución para el Zulia. ¿Son posibles? ¿Son viables? ¿No son recomendables?

-La primera vez que yo lo escuché estábamos en 2009-2010. Estamos hablando de que la economía estaba operando a un porcentaje bastante alto y ahí el problema era un déficit de generación o de capacidad de generación, que es un problema diferente al que tenemos ahora. Estaban al final del sistema y se requería ese aumento rápido. Esas barcazas simplemente llegan y se conectan al sistema de transmisión, pero ya están construidas, por decirlo de alguna manera, pero era una solución quizás para un momento diferente.  Ahora ya estamos hablando de que se pudiese recuperar, por lo menos, en el caso de occidente Josefa Camejo y se trata poner operativa Planta Centro y eso aliviaría lo que es el sistema eléctrico nacional y aliviaría lo que es la distribución de energía para esos sectores. El plan apuntaría más a la recuperación de esas plantas que ya fueron instaladas. Recordemos que a partir del año 2010 siempre es un proceso importante de inversión donde se hizo una construcción y una inversión importante de lo que es el sector eléctrico. Mucho de eso quedó abandonado

Finalmente señala que frente a “la generación distribuidas pasa lo mismo. Son soluciones puntuales, que además a nivel del sistema no son tan estables, entonces funcionan como soluciones aisladas. Quizás para puntos muy remotos. Lo vimos como una solución en la zona insular. Lo vimos cerca de un centro comercial muy famoso de la isla de Margarita. Allí instalaron una gran cantidad de máquinas. Yo tengo tiempo que no visito, pero me imagino que están totalmente desmanteladas. La solución en este momento, dado que se tiene una capacidad instalada que sobrepasa los requerimientos, producto de la contracción que tuvo la economía venezolana, sería en el corto plazo recuperar esa capacidad instalada que ya se tiene.

-Y conseguir el combustible para poderla encender. -Si prenderla para poderla operar. Al igual que hacer un diagnóstico real del estado de los sistemas de distribución y transmisión que en muchos casos no se sabe. En muchos casos varias de esas reparaciones se han hecho de forma local, quizás no trayendo los repuestos, sino muchas veces canibalizando otros repuestos, porque sabemos que también existen limitaciones para la importación de aquellos repuestos que no se pueden fabricar en el país. Hay que partir también de un diagnóstico que integre las soluciones, no sólo a nivel de generación sino que sea la energía que se produce realmente pueda llegar a los puntos donde se consume.