El petróleo de Texas bajó 0,6% y cerró en 65,89 dólares, mientras que el barril Brent bajó 0,06% y terminó la jornada en 74,49 dólares

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó este miércoles 0,6% y cerró en 65,89 dólares el barril, en reacción a un ascenso semanal inesperado en las reservas de crudo estadounidenses.

Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en junio, el nuevo mes de referencia, restaron 41 centavos respecto a la sesión previa.

El movimiento de este miércoles se produce después de que este martes el precio del “oro negro” alcanzara unos niveles no vistos en el último medio año, debido a la preocupación del mercado por una reducción de la oferta.

Por su parte, el precio del barril de petróleo Brent para entrega en junio terminó este miércoles en el mercado de futuros de Londres en 74,49 dólares, un 0,06% menos que al finalizar la sesión anterior.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, concluyó la jornada en el International Exchange Futures con un descenso de 0,05 dólares respecto a la última negociación, cuando cerró en 74,54 dólares.

El precio del Brent cerró con un ligero retroceso al término de una jornada volátil, marcada por un aumento mayor de lo esperado de las reservas estadounidenses la semana pasada, lo que lastró a la baja los precios.

Foto: Pdvsa

La Administración de Información de Energía informó de que la semana pasada hubo un alza de 5,5 millones de barriles en las reservas de crudo estadounidenses, una cifra que pilló por sorpresa a los analistas, que esperaban un ascenso más moderado, de 1,3 millones de barriles.

Al mismo tiempo, las reservas de gasolina cayeron en 2,1 millones de barriles, una cantidad que superó las expectativas.

Las autoridades señalaron también que la producción de EEUU, el mayor proveedor de petróleo mundial en la actualidad, llegó la semana pasada a un récord de 12,2 millones diarios.

El alza de los precios de este lunes y martes fue una reacción a la decisión de la Casa Blanca de poner fin a sus exenciones a varios países importadores de petróleo iraní.

Estados Unidos amenaza así con sanciones a países como China, India o Turquía si continúan comprando petróleo iraní, al suspender la prórroga otorgada hace seis meses en un recrudecimiento de la presión sobre Teherán, con el consiguiente nerviosismo en los mercados globales.

Además de China, India y Turquía, la lista de los países que aún operan con el crudo iraní la completan Corea del Sur, Japón, Taiwán, Grecia e Italia.