Luego de dos años de prisión, los exfuncionarios obtuvieron el arresto domiciliario el 9 de diciembre

Seis exdirectivos de Citgo fueron encarcelados nuevamente por las autoridades venezolanas, casi dos meses después de recibir arresto domiciliario, denunciaron este jueves sus familiares y una ONG.

-cinco de ellos con la doble nacionalidad venezolana y estadounidense-

Según esas versiones, la noche del miércoles agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) se llevaron de sus viviendas a los antiguos ejecutivos del refinador Citgo y los recluyeron en una de las sedes del organismo en Caracas.

Tomeu Vadell, exvicepresidente de Citgo, “fue sacado abruptamente sin aviso de su arresto a una ubicación desconocida en Venezuela”, señaló en Twitter su hija Verónica Vadell.

“¡Demandamos saber sus paraderos, pero más importante, su libertad!”, pidió por su parte Alirio Rafael Zambrano, hermano de Alirio y José Luis Zambrano, también exvicepresidentes de la filial, en Twitter.

El director de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, aseguró a AFP que los procesados por presunta corrupción fueron llevados al Sebin.

“Se los llevaron de nuevo, supuestamente, para resolver una denuncia”, dijo Himiob. Las autoridades venezolanas no se han pronunciado al respecto. 

Junto con Vadell y los hermanos Zambrano fueron apresados nuevamente el expresidente de Citgo José Ángel Pereira y los exvicepresidentes Jorge Toledo y Gustavo Cárdenas, detenidos el 21 de noviembre de 2017 tras ser llamados a reuniones en Caracas. 

Son acusados de peculado doloso, lavado de dinero y asociación para delinquir, entre otros delitos.

Tras dos años de prisión, sus abogados solicitaron una revisión de las medidas privativas de libertad y obtuvieron el arresto domiciliario el 9 de diciembre.

Entonces, Michael Kozak, principal diplomático estadounidense para América Latina, dijo que pese a que el traslado implicaba una mejora de sus condiciones, la “injusta detención” debía terminar. 

La vuelta a la cárcel de los exdirectivos se produjo el mismo día que el presidente estadounidense, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al opositor Juan Guaidó, a quien un día antes había invitado a su discurso sobre el estado de la Unión en el Congreso.