Un pacto de alcance histórico en el sector energético vinculará a la administración estadounidense con el Gobierno venezolano para otorgar a empresas de Estados Unidos el acceso a 17 áreas de extracción en territorio nacional. Esta alianza involucra cerca de 65.000 millones de barriles en reservas probadas de crudo, de acuerdo con lo informado por el mandatario Donald Trump tras concretar el entendimiento con la gestión de Delcy Rodríguez.
Pese a la magnitud de los recursos comprometidos, la reactivación plena del aparato petrolero venezolano hasta alcanzar los 3 millones de barriles de extracción por día requerirá un lapso estimado de diez años. Así lo explicó el ingeniero Oswaldo Felizzola, especialista en el área e investigador del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), durante una intervención en el espacio radial «Venezuela productiva» conducido por la periodista Zuhé Rodríguez.
El especialista detalló que las condiciones de infraestructura varían ampliamente entre las áreas asignadas:
- Zonas sin desarrollo previo (Greenfield): Al menos 8 de los campos otorgados carecen de maquinaria e instalaciones operativas por ser terrenos vírgenes, de modo que sus primeros barriles tardarán aproximadamente 5 años en salir al mercado.
- Zonas con infraestructura existente (Brownfield): Las áreas restantes corresponden a yacimientos que ya han producido anteriormente y solo demandan modernización tecnológica y capital para su expansión, proceso que podría ofrecer resultados operativos en unos 3 años.
A mediano y largo plazo, el aporte conjunto de estos 17 bloques aportaría cerca de 1,5 millones de barriles diarios. Sumados al volumen que genera actualmente el resto del territorio nacional, la cifra global permitiría restituir la capacidad productiva histórica del país.
Asimismo, Felizzola destacó que la atracción de capitales extranjeros para estas labores se verá favorecida por ventajas competitivas clave que ofrece la industria local. En primer lugar, los costos de extracción en suelo venezolano oscilan entre 15 y 20 dólares por barril, cifra considerablemente menor a los 50 o 55 dólares que demanda la producción en yacimientos como los de Texas. A esto se suma la proximidad geográfica con el mercado norteamericano y la ausencia de los riesgos geopolíticos que suelen afectar el suministro proveniente de Medio Oriente.
Escuche la entrevista completa en este enlace: Producir 3 millones de barriles de crudo diarios tardaría hasta 10 años





