Las evaluaciones preliminares realizadas por trabajadores de la infraestructura petrolera, gasífera y de refinación de Venezuela arrojan un panorama de daños limitados tras el doblete sísmico del pasado miércoles 24 de junio, que dejó más. La mayoría de las principales regiones productoras, refinerías, oleoductos y terminales se ubican alejadas de las ciudades más afectadas; no obstante, la falta de energía eléctrica generó interrogantes sobre si la producción de crudo podrá sostenerse en los niveles previos al terremoto, cercanos a 1,2 millones de barriles diarios, refirió la agencia Reuters en su portal web.
En la región central, próxima a los epicentros de los sismos, el complejo petroquímico de Morón, el segundo más grande de Venezuela en funcionamiento, reinició sus operaciones el jueves tras una breve parada. La alcaldesa de Morón, Emily Riera, confirmó la reanudación de las actividades, aunque parte de la infraestructura de almacenamiento colapsó y no quedó claro de inmediato si se había resuelto la fuga de un tanque detectada el miércoles.
Por su parte, la refinería El Palito, la más pequeña del país con una capacidad de 146.000 barriles diarios, permaneció parcialmente fuera de servicio tras sufrir un apagón provocado por daños en líneas eléctricas, lo que forzó el cierre de sus plantas, incluida su unidad de craqueo catalítico fluidizado.
En contraste, el mayor complejo de refinerías del país, Paraguaná, operaba a los mismos niveles que antes de los terremotos, y no se reportaron daños importantes en las principales regiones productoras de crudo, concentradas en la Faja Petrolífera del Orinoco y en el occidente venezolano. Los buques continuaron cargando crudo y combustible sin interrupción este jueves en las terminales de exportación de José, Puerto la Cruz, Amuay, Cardón y Bajo Grande, aunque se advirtió que podrían presentarse algunas demoras por retrasos en el procesamiento de documentación y autorizaciones.
En cuanto a las compañías energéticas internacionales, la estadounidense Chevron, la italiana Eni, la española Repsol y la británica Shell confirmaron que todo su personal había sido localizado y que sus proyectos se encontraban operativos. Eni y Repsol indicaron que el terremoto no afectó sus operaciones, y un portavoz de Repsol precisó que el proyecto Perla, responsable del 50% del suministro de gas para las centrales termoeléctricas del país, mantuvo su producción sin interrupciones. Chevron, por su parte, confirmó que la compañía sigue operativa.
Sin embargo, ejecutivos de empresas extranjeras que operan en joint ventures con la estatal Pdvsa advirtieron que los niveles de producción de crudo podrían verse afectados en algunos yacimientos debido a los continuos cortes de electricidad registrados en varias ciudades. Tanto Pdvsa como su filial Pequiven no proporcionaron información oficial sobre el estado de sus operaciones, y el Ministerio de Petróleo no respondió a las solicitudes de comentarios. Las evaluaciones de infraestructura continuarán durante esta semana en paralelo con las labores de reparación, según reportó la agencia Reuters.





