Los precios del “oro negro” de referencia en Estados Unidos subieron en una jornada marcada por numerosos estímulos tras la quiebra de la energética Chesapeake Energy

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este lunes con un ascenso del  3,1%, hasta los 39,70 dólares el barril, motivado por un inesperado aumento en los beneficios industriales y en la actividad de China, el mayor consumidor de crudo del mundo, así como por una mejora de las perspectivas económicas de la eurozona.

Al final de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex) los contratos de futuros del WTI para entrega en agosto sumaron 1,21 dólares respecto a la sesión del viernes.

Los precios del “oro negro” de referencia en Estados Unidos subieron en una jornada marcada por numerosos estímulos tras la quiebra de la energética Chesapeake Energy, conocida por ser unas de las principales impulsoras de la técnica del “fracking”, y el continuo aumento de casos de COVID-19 en Estados Unidos, donde ya se han superado los más de 2,5 millones de infecciones y las más de 125.000 muertes.

Sin embargo, estas noticias negativas no afectaron en esta sesión al WTI, que en la jornada de hoy logró revertir ligeramente las pérdidas de la semana pasada.

“A medida que se recupera la demanda global, la inclinación natural del petróleo es aumentar”, dijo el director financiero de Velandera Energy, Manish Raj, en declaraciones a MarketWatch, donde apuntó que la semana pasada la producción estadounidense se había recuperado en 500.000 barriles por día (bpd), si bien la actividad en las plataformas se había reducido un 73 % con respecto al año pasado debido a la escasez de la demanda, golpeada por la pandemia.