“Estimamos que en 15 días se sentirá la escasez de gasoil en el suministro de hortalizas y frutas, y en productos lácteos como el queso, el pescado”, explica Juan Carlos Montesinos, presidente de la Asociación Venezolana de Agricultura Familiar

El oficialismo afirma que se debe a las sanciones de Estados Unidos. La oposición acusa a la administración de Nicolás Maduro de enviar a Cuba lo poco que hay. Sea cual sea la causa, la escasez de diésel es la nueva tormenta que se cierne en el horizonte de los venezolanos. Las consecuencias, tal como lo alertaron expertos en la materia, la sentirá la población en cuestión de pocas semanas. La falta de combustible golpea el estómago.

“Estimamos que en 15 días se sentirá la escasez de gasoil en el suministro de hortalizas y frutas, y en productos lácteos como el queso, el pescado”, explica Juan Carlos Montesinos, presidente de la Asociación Venezolana de Agricultura Familiar. “Pero ya en algunos lugares del país, en las ferias de verduras, se observa que algunos rubros no están llegando”, como patilla y piña.

Otras secuelas ya son visibles: “El precio de las verduras ha aumentado 50% o 60%, atribuible a la escasez de gasoil”.

Los productores ponen sus alimentos en Caracas y otras grandes ciudades, pero “si no tenemos gasoil, ¿cómo llegamos aquí?”, se pregunta Miguel Ulises Moreno, presidente de la Federación Campesina.

Campo sin combustible

La falta de diésel “está afectando la producción primaria, a escala nacional, en todos los rubros”, sostiene.

Cada día se necesitan 25 mil barriles “y no los hay”. “Los datos que tenemos del Estado es que tienen 20% en reserva. No sabemos a ciencia cierta si es verdad”, pero ese 20% “no garantiza ni siquiera la cosecha que se está haciendo ahora, del verano”.

RECORRIDO MERCADOS. Foto: Anthony Ascer Aparicio-Archivo Contrapunto

sVenezuela tiene tradicionalmente dos periodos de siembra: el de verano y el de invierno. En este momento se debería terminar de cosechar lo del verano, y se debería preparar para el invierno. No hay combustible para ninguno. “Se están perdiendo 20 mil toneladas semanales de cosecha, de todos los rubros”, calcula Montesinos. “Se están perdiendo 3 millones de litros de leche. Los mataderos no reciben ganado en pie por la dificultad de poder trasladarlo después de que esté beneficiado”. En ajonjolí “las pérdidas son prácticamente totales” por las lluvias extemporáneas de este año.

La agroindustria necesita diésel para la refrigeración, ya que las fallas eléctricas no han cesado. El gasoil “es fundamental para los tractores, las cosechadoras, los camiones”, destaca Moreno.

Para el periodo de invierno, a fin de garantizar tres meses de siembra, se necesitan unos 2 o 3 millones de barriles, estimó. Al día de hoy, indicó Moreno, “tenemos solo para 20%, no vamos a tener suficiente siembra y vamos a perder más de 70% del ciclo de siembra de maíz, arroz y otros cultivos como hortalizas”.

El maíz debería el rey de esta temporada. De no llegar el combustible la meta de sembrar 700 mil hectáreas de maíz quedará en el papel, y se llegará -con suerte- a 10% o 70 mil toneladas, alertó Montesinos.

Las soluciones no hay que inventarlas. “Ya tendría que estar en camino un buque que traiga 2,2 o 2,5 millones de barriles”, expone Montesinos. Los productores proponen que se permita la importación de diésel por parte de privados.