El representante del sector empresarial se mostró en desacuerdo con el control de precios porque considera que no da buenos resultados aun cuando sean acordados, pero ve con más preocupación las intervenciones a las empresas privadas

El expresidente de Fedecámaras,  Jorge Roig, considera que con una lista de precios calculados en dólares “el Gobierno prácticamente decreta la mortandad del bolívar”, sin embargo, aseguró que muchos de esos precios el mercado no los va a poder pagar.

En entrevista a Globovisión, el dirigente empresarial explicó que es la oferta y la demanda la que determina si un bien se puede adquirir, pero también aseguró que en Venezuela no hay un verdadero mercado de oferta y demanda, y por eso no bajan los precios cuando baja el dólar.

Roig, se mostró en desacuerdo con el control de precios porque considera que no da buenos resultados aun cuando sean acordados, pero ve con más preocupación las intervenciones a las empresas privadas, pues son las que están llevando adelante la producción del país.

Como ejemplo, señaló que el Gobierno tiene 18 plantas de harina de maíz y solo se consigue una marca que produce la empresa privada. “Cuando se intervienen las rutas de distribución es más peligroso inclusive”, dijo, al asegurar que solo hay bachaqueo cuando el producto no puede llegar por los canales regulares.

A su juicio, la especulación existe únicamente cuando existen controles y oligopolios, pero al propiciar la competencia se acaba la especulación.

Aplaudió que este pasado lunes fue publicado un nuevo decreto con el que se exoneran los impuestos a la importación de materia prima. Asimismo, cuestionó que todos los países han destinado ayudas a las empresas  y en Venezuela lo único que se anunció fue el pago de los salarios y aún no lo han hecho.

Según las cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 81% de la población mundial empleada está afectada de alguna forma por la pandemia, y después del coronavirus van a desaparecer el 6,6% de los empleos formales en todo el planeta. Ante esto, la OIT pide a los empleadores cuidar las condiciones de los trabajadores; a los trabajadores les pide atender las nuevas condiciones y al Gobierno les hace recomendaciones de tipo fiscal que no se pueden aplicar a Venezuela “porque el sector público en Venezuela está en pañales”.

En ese sentido, aseguró que el sector privado no tiene amortiguadores para hacer frente a la pandemia porque no hay acceso a financiamiento internacional ni gubernamental, por lo que, a su juicio, la única solución es un diálogo social inclusivo.

Pide buscar una Ley de Trabajo aplicable para la pandemia,  en la que se discutan condiciones laborales como horarios, tiempo de transporte. “Es un momento para discutir si los contratos colectivos  y los CTP contribuyen a preservar los puestos de trabajo y cómo se mantienen (…)De la pandemia se sacará una nueva concepción del trabajo”, señaló.

“Hoy el principal problema de los venezolanos es la salud, en mes y medio el principal problema será la economía”, continuó.  

A la oposición la ve muy “despistada” y “difuminada” por sus errores, pero considera que sigue siendo la oposición.