El abogado experto en materia laboral y profesor universitario señala que la visita de la Organización Internacional del Trabajo a Venezuela pone en evidencia el nivel del problema que existe en el país en materia de libertad sindical y las limitaciones para accionar de los actores del mundo laboral. “A ningún gobierno le hace bien estar sentado en el banquillo de los acusados”

El informe de la Comisión de Encuesta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es determinante sobre Venezuela, según la opinión de León Arismendi, quien sostiene que el ente multilateral “cuando toma decisiones, las hace cumplir”.

Explica Arismendi, que la Comisión de Encuesta es el último recursos que usa la OIT para investigar a los gobiernos que violan los derechos de los trabajadores, impiden el accionar de los empleadores y evaden la discusión tripartita.

Venezuela entra en el, nunca bien ponderado, grupo de naciones cuyas condiciones laborales obligaron al envío de la décimo tercera Comisión de Encuesta de la OIT en desde su fundación en 1919.

Las otras naciones fueron Portugal 1962; Liberia 1963; Grecia 1968; Chile 1975; Polonia 1982; República Dominicana 1983; Haití 1983; República Federal Alemana 1985; Nicaragua 1987; Rumania 1989; Myanmar 1996; Bielorusia 2003; Zimbabwe 2010.

En este sentido, León Arismendi explica que muchos venezolanos tienen razón de estar ansiosos de soluciones urgentes y en los organismos internacionales, como la OIT, los procesos pueden resultar largos, sin embargo, hace una sentencia: “Cuando la OIT muerde, no suelta”.

-¿Puede la misión de la OIT generar las condiciones para regresar al diálogo tripartito?

-La reunión tripartita con presencia de funcionarios de la OIT, es una gran oportunidad para avanzar en el cumplimiento de las Recomendaciones del Informe de la Comisión de Encuestas. Espero que el Gobierno lo entienda así y que, en acuerdo con las organizaciones representativas de trabajadores (centrales sindicales) y de empleadores, se lleguen a acuerdos que faciliten el cumplimiento de los Convenios 26 (Métodos de fijación del salario mínimo), 87 (Libertad Sindical) y 144 (Consulta Tripartita).

-¿Cuál es la presión real que ejerce la OIT sobre la posibilidad de un cambio en las relaciones Gobierno sindicatos independientes?

-La presencia de una delegación de la OIT en Venezuela refleja la importancia que dicha organización le atribuye al cumplimiento de sus decisiones. El Consejo de Administración le hace seguimiento permanente a  las decisiones que adopta  la Organización. A ningún gobierno le hace ningún bien estar sentado en el banquillo de los acusados. La propensión a quedar aislados en ese foro internacional  es una presión considerable.

-¿Cuánto pesan en OIT los sindicatos chavistas?

-El sindicalismo venezolano está bastante debilitado, buena parte de ellos como consecuencia de largos años de prácticas anti-sindicales del gobierno. Su notorio favoritismo hacia la central que les es afecta ha sido objeto de críticas por parte de los órganos de control de la OIT y así lo reseña el propio Informe de la Comisión de Encuestas. Ese tipo de organizaciones pesan poco en la OIT. La dirección de la Confederación Sindical más grande del mundo (CSI) la ejercen sindicalistas comprometidos con la democracia y la libertad sindical.

-¿Qué resultado puede esperarse de la visita?

-Ojalá el resultado sea la institucionalización de mecanismos de diálogo efectivo, tal como lo precisa el Convenio No 144 relativo a la Consulta Tripartita. El mayor o menor  tiempo para avanzar dependerá del compromiso que asuman los actores, en particular del gobierno. 

Finalmente, Arismendi señala que sería un avance significativo que la OIT dejara instalada una comisión de seguimiento al proceso de cumplimiento de las recomendaciones consignadas en por la Comisión de Encuesta que fueron presentadas el 17 de diciembre de 2019.