Venezuela tiene tradición de ser un país que ve con buenos ojos la utilización de activos alternativos para paliar crisis económicas o fenómenos como la hiperinflación, no en balde el Estado bolivariano es uno de los más permisivos de la región con las criptomonedas, al contrario de lo que ocurre en algunos países vecinos donde estos activos están en mayor o menor medida prohibidos, e incluso el año pasado Nicolás Maduro ya apostó por la dolarización parcial del país ante los hechos consumados de que una buena parte de la población ya realizaba al menos una parte de sus transacciones o ahorraba en la moneda estadounidense.

Y esta realidad que ya se da en Venezuela podría extenderse durante el presente año a otros países de la región y dependiendo de qué activos a otras regiones del mundo ante la imparable realidad del aumento de la inflación a nivel mundial, un aumento que los analistas no se ponen de acuerdo en si es estructural y por lo tanto seguirá presente una vez finalice la pandemia, o si se debe solamente a causas directamente achacables a la crisis sanitaria y por lo tanto pasajeras.

¿Criptomonedas contra la inflación?

Criptomonedas como Bitcoin, Ethereum o Binance Coin han sido consideradas por algunos inversores como una forma de guardar valor por tener o bien un número finito de unidades, que en el caso de Bitcoin es de veintiún millones o bien porque se van creando a un ritmo decreciente, como ocurre por ejemplo con Ethereum.

Sin embargo parece que el espectacular crecimiento de estos activos ha estado en parte aupado por la gran expansión de la masa monetaria que la pandemia ha provocado, dado que una parte de estas nuevas moneda fiat ha terminado en el mercado de las criptomonedas, haciendo crecer enormemente su capitalización, lo que lleva a la pregunta de qué ocurrirá cuando los bancos centrales del mundo dejen de hacer crecer la masa monetaria a esta velocidad, lo cual sin duda alguna será una prueba de fuego para las criptomonedas.

Aumento del precio de la energía durante el 2022

El aumento del costo de la energía tiene un impacto innegable en el aumento de la inflación, dado que la energía está presente en la producción, transporte e incluso almacenamiento de todo, la subida de los precios tiene que repercutir necesariamente en el coste de los productos que llegan al consumidor, o lo que es lo mismo, en inflación.

Aunque el aumento del precio de la energía afecta a Venezuela en igual medida que al resto del mundo, nuestro país, mediante la petrolera nacional PDVSA, extrae crudo, lo cual puede ser una oportunidad para salir de la crisis.

Divisas, cambio oficial y mercado paralelo

Dependiendo de la relación que tenga cada inversor, ahorrador o consumidor con las divisas extranjeras, la palabra forex o mercado de divisas puede tener un significado completa o parcialmente distinto; si se invierte en trading de forex la palabra puede retrotraer a inversiones con posiciones apalancadas en corto o en largo por las cuáles el trader asume un riesgo extra, mientras que para un ahorrador a medio o largo plazo el forex es el mercado al que se acude para cambiar una moneda que puede perder valor por otra que no lo haga o al menos lo pierda de forma más lenta, y en ocasiones ante la falta de dólares oficiales los compradores acuden a los mercados paralelos, los cuales tienen tasas de cambio más altas que las oficiales.

Las decisiones que toma la sociedad civil en cuanto al uso de una u otra divisa pueden tener gran impacto en las decisiones que tomen las autoridades, no en vano el cambio de parecer del Gobierno con respecto al uso de dólares a principios del año pasado parece que tuvo que ver con que el creciente flujo de dólares entre particulares y en gran medida por parte de comercios que vendían su mercancía en dólares y la necesidad de tener un lugar donde depositarlos, salvaguardarlos y utilizarlos para comprar y generar más riqueza, lo que finalmente derivó en una autorización para que los bancos pudieran operar con dólares en vez de actuar como medios custodios de los mismos, que era lo que venía ocurriendo hasta la autorización del Gobierno.