El economista aclaró que la medida no constituye un levantamiento del control de cambio

Para el economista Leonardo Buniak, la activación de las mesas de cambio por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), anunciada el lunes 6 de mayo, mediante la Resolución Nº 19-05-01Ñ es una medida positiva porque constituye una ventana que oxigena al mercado cambiario y ofrece, teóricamente, más transparencia.

Sin embargo, acotó que llega muy tarde para la economía venezolana y tropieza con un conjunto de limitaciones.

En entrevista con Contrapunto, explicó que no constituye un levantamiento del control de cambio, debido a que las operaciones serán entre el sector privado que es quien nutrirá este mercado.

Al ser consultado sobre si los privados están en capacidad de asumir la oferta de divisas, respondió que no porque 96% de ellas provienen de la actividad petrolera. “Por esta razón no es un levantamiento del control, simplemente se invita a que si dos personas quieren hacer una operación de compra y venta se haga dentro de un sistema formal como son las mesas de dinero de la banca”, dijo.

96% de las divisas que entran al país provienen de las ventas petroleras. Foto: EFE

El analista y calificador de riesgo bancario explicó que con esta decisión si una persona quiere comprar divisas puede acudir a la entidad bancaria donde es cliente y hacer su postura. Entonces, el banco le informará el valor de referencia de ese día y se queda a la espera de que aparezca un oferente.

Lo que se trata es de utilizar al sistema bancario para hacer posturas de compra y venta de divisas. El tipo de cambio resultante tiene que ser reportado al BCV, el cual a su vez calculará un tipo de cambio de referencia que será utilizado como referencia para operaciones posteriores”, dijo.

¿Cuán viable es esta medida?

Aunque Buniak destacó que con la medida se elimina una cantidad de restricciones, por todo el tema vinculado a los delitos cambiarios, se enfrenta a los siguientes desafíos que complican su éxito:

Primero: ocurre en un momento en que el sistema bancario acusa grandes problemas de liquidez ocasionados por el propio BCV por las medidas agresivas en política monetaria de encaje legal.

Las dificultades residen, no sólo en éstas, sino también en las medidas colaterales: los bancos que no pueden cumplir con la cuota de encaje legal tienen que pagar 19% más en sus operaciones de crédito interno, descuento, redescuento y anticipo. Si incurre en el incumplimiento hasta cuatro veces durante un mes paga 33% más y si el incumplimiento es más de cinco veces la tasa es 66% más.

Lo que significa que una persona que acuda a un banco a pedir dinero prestado, para comprar divisas, tiene que entender que le pueden cobrar una tasa altísima, porque el banco tiene que ir al mercado financiero a buscar bolívares que no hay.

Buniak reiteró que el Ejecutivo impulsó esta política agresiva para contener la inflación, pero ésta la ha generado el propio BCV “con el desmesurado incremento de la liquidez monetaria para financiar el gasto público de carácter clientelar”.

Segundo: el riesgo reputacional genera limitaciones tremendas para que las entidades venezolanas consigan bancos corresponsales para ejecutar las operaciones de divisas. El economista explicó que esto no es una consecuencia directa de las sanciones económicas y financieras.

“El problema es que el riesgo reputacional cuenta, entonces aquí viene un tema asociado al lavado de dinero, legitimación de capitales y financiación de terrorismo“, expresó.

En este contexto, el incide de riesgo regulatorio, la corrupción, las operaciones y vinculaciones de Venezuela con Rusia, Irán, Hezbolá, “todo eso que se comenta en los mercados internacionales”. Lo que hace que el costo de las operaciones con los corresponsales aumente.

Impacto en el mercado paralelo

Respecto al impacto que tendrá la activación de las mesas de cambio en el mercado paralelo, el analista indicó que seguirá funcionando y enfrentando presión porque las operaciones de bajo monto, al menudeo, seguirán siendo importantes.

La banca no va a estar interesada en operaciones muy pequeñas dado los altos costos operacionales y no todos los venezolanos acudirán a transar en las mesas de dinero“, finalizó.