En un marco de escasez informativa, los economistas exponen sus expectativas a un mes de la adopción de la nueva reconversión monetaria 

La nueva reconversión monetaria anunciada por el Banco Central de Venezuela (BCV) entra en vigencia el 1 de octubre del 2021, y a un mes de su adopción los economistas aseguran que el ente emisor no ha proporcionado la información necesaria para visualizar con claridad el manejo de un sistema financiero en 30 días.

Los economistas: Jesús Casique, Tony Boza y Manuel Sutherland exponen sus expectativas y estimaciones en relación al nuevo cono monetario y el anuncio de un manejo digital.

Jesús Casique señaló que “la reconversión digital no tiene nada que ver con los pagos a través de medios electrónicos (pago móvil, transferencias bancarias, P2P, Zelle). Sostuvo que esos mecanismo no son digitales, pues el bolívar digital ‘debería ser anónimo y universal'”.

Foto: Rafael Briceño Sierralta

En este sentido, expresó que “el BCV no ha aclarado cómo va a funcionar el bolívar digital”. El economista estimó que “debería ser a través de un código QR o una aplicación de código de barra, donde el cliente por medio de su banco compra el bolívar digital y con un token efectúa los gastos en el mercado, sin ningún dato porque debería ser anónimo”.

Sostuvo que el anonimato lo manejan los bancos internacionales y que así debería manejarse “hay una gran confusión entre el bolívar digital y los bolívares electrónicos, estos son solo componentes de la liquidez monetaria”, dijo Casique.

En consecuencia, resaltó que las condiciones no están dadas en su totalidad para la adopción de la nueva reconversión en un mes. “Inicialmente va a convivir el bolívar actual junto con el digital y todos estos procesos requieren cultura y disciplina, que el BCV le explique a todo el país cómo va a funcionar”, reiteró.

Por su parte, el economista Tony Boza detalló que lo único que oficial es “un cambio de cono monetario, de escala y la adopción de un bolívar digital”.

Explicó que esta reconversión es “un cambio de escala” tras la eliminación de seis ceros a la moneda.

“Realmente del bolívar digital no se ha dicho nada. Estimo que no sea un simple cambio de denominación como pasó con el cambio del bolívar fuerte al soberano, creo que es algo más, porque hay una insistencia de ir hacia el bolívar digital”, indicó Boza.

El economista expresó que “tiene que ver con poder hacer transacciones sin ver el efectivo, a través de medios electrónicos y las ventajas de las monedas digitales que circulan en el mundo es que son portadoras en sí mismas de la condición de auto validación”, es decir, sin la confirmación del banco a la hora de un pago.

“Es como si cargaras efectivo, no necesitas conexión a internet al momento de realizar la transacción porque las monedas digitales se pueden acumular en un dispositivo electrónico que acelera los procesos de intercambio”, agregó.

Finalmente, aseguró que la vigencia de la nueva reconversión “no va a tener influencia en el proceso de inflación”.

Escenario macroeconómico

Por otra parte, el economista Manuel Sutherland identificó cuatro deficiencias que acompañan el proceso en vía a la nueva reconversión.

Foto: Rafael Briceño Sierralta

“No hay ninguna propuesta macroeconómica que acompañe a la reconversión monetaria, no hay un plan para combatir la hiperinflación que ha destruído el cono monetario”, sostiene Sutherland.

Otro de los inconvenientes que identifica apunta a que “no hay ningún paquete de medidas económicas importantes para combatir la crisis que arruinó el país, el Estado, al Tesoro Nacional y a nuestra moneda”.

“No hay ninguna propuesta monetaria o cambiaria que diera la impresión de que se vayan a tomar medidas en controlar disciplina fiscal, y medidas que puedan frenar la emisión de dinero sin respaldo que genera una demanda artificial que influye en el incremento de los precios de la mercancía”, señala el economista.

Muestra preocupación porque “en los procesos de diálogos en México no se han abordado temas económicos que sugieran fortalecimiento de nuestra moneda o una estabilidad cambiaria”.

Por último, señaló que “hay muy poca información sobre los aspectos económicos más inmediatos; monedas, billetes y condiciones”. Sostuvo que el proceso se está llevando de manera acelerada y con poco tiempo a favor, en un escenario de “improvisaciones”.