La realidad del mercado energético dibuja nuevos escenarios para la economía global. Venezuela deberá lidiar con precios del petróleo que, en el mediano plazo, parece que no superarán los 35 dólares

Con la caída brutal que sufriera el crudo West Texas Intermediate, durante la jornada del 20 de abril, pareciera dibujarse el inicio de un nuevo ciclo de precios del crudo.

Este evento, unido al comportamiento del mercado internacional de la energía, proyecta una nueva franja en donde se estaría moviendo esta variable que se ha caracterizado por su alta volatilidad.

Durante los último 12 años, se presentaron cotizaciones que tuvieron un pico en 2008 y 2009 con precios de hasta 120 dólares el barril. Hasta hace aproximadamente tres semanas, el piso del precios del petróleo se ubicó alrededor de los 40 dólares.

Esta franja amplia en los mercados energéticos puede ser definida como una banda de precios altos, si se compara con los últimos sucesos en el mercado. Las cotizaciones del cierre el martes 21 de abril, se colocaron por debajo de los 20 dólares.

Los nuevos precios representan la mitad de la menor cotización presentada en los últimos 12 años. Además, significa la pérdida de alrededor del 65% menos de los precios que se registraron a principios de año.

¿Qué pasa?

Las economía global se encuentra detenida. El coronavirus mantiene a la gente en sus casas, las empresas detenidas y por lo tanto la demanda en los niveles más bajos de la historia.

Esta situación mantiene atiborrados los inventarios y los intermediarios tienen sus reservas en los máximos niveles, al punto que pagaron porque se llevarán el crudo y eso llevo la cotización al terreno negativo por primera vez en la historia desde que existen los mercados a futuro.

Uno de los temas a destacar es que este fenómeno no se produce atado por ningún evento político, ni por tensiones que pueden resolverse con una negociación entre jugadores del mercado.

EFE/ Mauricio Dueñas Castañea

Se produce por un pandemia a la que está expuesto todo el planeta. Es un fenómeno que nadie puede controlar.

La recesión

La recuperación de los precios dependerá de la velocidad con la cual se reactive la economía global y sus motores fundamentales como lo son Estados Unidos, China, Rusia y la Unión Europea, los mayores de mandantes de combustibles.

Será necesario ver como se asume la entrada del invierno en el hemisferio norte en el tercer trimestre del año, cuando los países desarrollados necesiten calentarse y demanden mayor cantidad de combustible.

La caída brutal de la demanda de energía pareciera que deja fuera del juego a una serie de productores de crudo, que necesitan precios por encima de los 40 dólares para hacer rentables sus operaciones.

Esto favorece a intereses de Rusia y de Arabia Saudita, que vienen apostando por sacar a algunos jugadores del mercado.

Importante es leer lo que señaló en un comunicado saudita el martes 21 de abril, donde indican que el Reino “está resuelto a garantizar la estabilidad del mercado petrolero y confirma su compromiso con Rusia para aplicar las reducciones (de producción) para los próximos dos años”.

AFP

¿Petróleo para rato?

Esta situación también coloca en la mesa, la discusión sobre la sustitución del petróleo como matriz energética ya que, costando menos, se desestimula la entrada de energías alternativas que hasta ahora se proyectan como más costosas.

También es cierto que la recuperación de la economía global pasa por demandar más petróleo para reactivarse, es decir que los productores que aguanten producir debajo de los 40 dólares seguirán dentro del juego.

En los próximos meses habrá mucho crudo y los excedentes se mantendrán por algún tiempo. El economista petrolero Rafael Quiroz, estima que en este momento el exceso de crudo en el mercado es de 30 millones de barriles y la acuerdo Opep+ sacará de apenas 10 millones de barriles.

Rusia, ya sacó sus cartas y señaló que pueden aguantar en esos niveles.

Arabia Saudita, también “sacó la pistola y la puso sobre la mesa”. Dijo que no le tenía miedo a esos precios cuando inició la guerra con los rusos, con los que ahora camina de la mano en un “acuerdo”.

¿Y Venezuela qué?

Estos eventos perfilan un mercado petrolero que, se recuperará en la medida de que el mundo comience a moverse.

La demanda comenzará a recuperarse en la medida que el planeta comience a moverse y eso hará que el precio se recupere lentamente, pero el mercado se irá ajustando a precios entre los 15 y los 35 dólares, según algunos cálculos preliminares.

Venezuela, requiere para operar con una mediana comodidad precios a 30 dólares para garantizar la rentabilidad de mermada producción, que está por debajo de los 800.000 barriles.

EFE

Además, requiere cuantiosas inversiones para recuperar la producción que con un mercado por debajo de los 30 dólares no son viables.

La principal característica del mercado petrolero es su volatilidad.

Los últimos eventos demuestran la falsedad de la afirmación que se hizo hace 12 años, cuando se dijo que los precios bajos del petróleo habían pasado a la historia.

Fue esa afirmación, junto a la corrupción y la desidia, la que hizo que Venezuela desperdiciara el mayor shock petrolero de su historia y hoy encuentre a Pdvsa sobre los goznes de las instalaciones que, en algún momento, fueron la envidia del mundo petrolero.

Nadie podrá decir ahora que “los precios bajos llegaron para quedarse”. Lo que sí parece cierto es que un nuevo ciclo de precios está entrando en escena y su tarjeta presentación muestra una inscripción que dice “por debajo de 40 dólares”.

Sin embargo, reiteramos que la volatilidad es la norma en el mercado petrolero y cualquier cosa que es válida hoy en la mañana, en la tarde puede cambiar porque inciden variables como la geopolítica, las condiciones del mercado y hasta los cambios de humor de los líderes globales.

En este momento solo podemos hablar de escenarios posibles.

No tenemos una bola de cristal para adivinar el futuro, solo tenemos los pies planos para pisar en el presente.

El juego sigue.