Este mercado inició con una tasa de 5.262,55 bolívares por dólar y este 12 de junio se cotizó en 6.159,71 bolívares por dólar, lo que representa un aumento mensual de 17,04%

El pasado 13 de mayo comenzaron a operar las mesas de cambio en el país, un nuevo mecanismo con el que el Estado sustituyó la asignación de divisas a través del Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado (Dicom).

Este jueves se cumple un mes con este mecanismo a través del cual el Banco Central de Venezuela (BCV) autorizó la compra y venta de divisas extrajeras, y en el que la confianza juega un papel fundamental, ya que el oferente no será el Estado sino los privados.

Desde el inicio de este mercado, con una tasa de 5.262,55 bolívares por dólar, la tendencia se ha mantenido al alza y este 12 de junio se cotizó en 6.159,71 bolívares por dólar, lo que representa un aumento mensual de 17,04%.

Este sistema permite a la banca transar divisas con una tasa establecida en las instituciones bancarias, que luego deben reportar al BCV para que este establezca el promedio que publica diariamente en su portal web.

En principio, solo los privados participarían en las operaciones de compra y venta de divisas, aunque posteriormente el BCV informó que intervendría en las mesas de cambio “cuando lo estime pertinente”.

El anuncio de la activación de las mesas de cambio logró contener por unos días de mayo el aumento acelerado que registraba el dólar en el mercado paralelo.

Los expertos consideran que esta caída fue producto las expectativas que generó el anuncio, pero luego de la primera semana de operaciones el dólar paralelo retomó el camino alcista en línea con el incremento en el mercado oficial.

Foto: Pixabay.

El economista Jesús Casique atribuye a la caída de la producción petrolera los escasos recursos en el mercado cambiario, ya que la capacidad de oferta por parte de los privados era una de las principales limitantes para el éxito de este mercado

En ese sentido, explicó a Contrapunto que los agentes económicos tienen dos posibilidades: comprar divisas en las instituciones financieras, en las que no hay suficientes divisas, o comprarlas a través del mercado paralelo.

“Si en el mercado paralelo hay un diferencial con el mercado oficial, obviamente los agentes económicos se van a desplazar a la cotización de mayor nivel”, señaló.